El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha recordado este lunes a quienes le “están criticando mucho” —incluidos dirigentes de su propio partido— por su rechazo al nuevo sistema de financiación autonómica, que el PSOE ya descartó en el Congreso de Sevilla la ordinalidad al entenderla como un “privilegio”.
Desde la localidad conquense de Quintanar del Rey, el dirigente castellanomanchego ha advertido de que algunos de los compañeros que ahora le reprochan su postura “hace unos años” sostenían exactamente el mismo planteamiento. “En el último Congreso del PSOE en Sevilla la propia ponencia rechazó dos enmiendas a favor de la ordinalidad en España”, ha subrayado.
En ese contexto, ha rememorado que ERC —“esos que se reúnen a hurtadillas mucho antes que los presidentes elegidos en las autonomías con el Gobierno y con el presidente”— reaccionó entonces “protestando” porque consideraba que el Congreso del PSOE “había tumbado la ordinalidad”.
“Quiero que sepa todo el mundo que si se está defendiendo la ordinalidad, se está haciendo en contra de lo aprobado en las resoluciones del Congreso del PSOE”, ha zanjado García-Page, quien ha insistido en que “más allá de las cuentas o los cuentos que nos quieran plantear”, “nosotros lo que necesitamos es un sistema que, como mínimo, sea transparente”.
El presidente regional ha cargado también contra la comparecencia de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, del pasado viernes, una intervención que, ha dicho, le recordó a “aquello del finiquito en diferido” de la exdirigente del PP María Dolores de Cospedal. “Todo el mundo sabía lo que quería decir, pero no podía explicarlo”, ha ironizado.
“Que no nos engañen, que ya somos veteranos, que ya llevamos mucho tiempo en esto, no, que no cuela”, ha manifestado el jefe del Ejecutivo autonómico, que ha advertido de que “aunque se ponga más cantidad en el menú del día que nos ofrecen a la mayoría, se está estableciendo un menú a la carta para algunos”, un esquema que, a su juicio, nace ya como “injusto”.
En esta misma línea, ha recalcado que mientras “un modelo establezca privilegios para unos, no puede terminar de ser bueno para el conjunto”. Asimismo, ha incidido en que “sólo faltaría” que, tras 11 años de retraso, no se incrementaran los recursos. “Eso es lo normal y lo justo”, ha señalado, pero ha advertido de que “eso se encubre la trampa que significa amparar un privilegio como la ordinalidad”. “No vamos a caer en esa trampa”.