El presidente de la Generalitat, el socialista Salvador Illa, ha defendido que el nuevo modelo de financiación autonómica supone una “oportunidad” para reforzar los servicios públicos, y ha puesto en cuestión las críticas de otras comunidades autónomas, a las que ha animado a presentar alternativas concretas.
Illa ha realizado estas declaraciones este miércoles ante la prensa en la sede de UGT en Madrid, tras reunirse con los secretarios generales de UGT y Comisiones Obreras, Pepe Álvarez y Unai Sordo, en un encuentro centrado en la propuesta del Gobierno para la reforma del sistema de financiación autonómica.
“Es el mejor sistema de financiación tanto para el conjunto de las comunidades autónomas como para Cataluña”, ha sostenido el presidente de la Generalitat, que también ha puesto en duda las objeciones formuladas desde otras regiones y por partidos como el PP o Junts a la propuesta del Ejecutivo central.
El líder del PSC ha remarcado que se trata de un modelo “que lleva 12 años caducado”. “¿Qué hicieron otros partidos cuando gobernaban?”, ha planteado Illa, subrayando además que, a día de hoy, no se han puesto sobre la mesa alternativas detalladas. “Cataluña está para aportar soluciones, no polémicas”, ha remarcado.
En esta línea, ha dicho sentirse “satisfecho” de que Cataluña “haya contribuido a abrir una oportunidad” que, en su opinión, “el conjunto de España debe aprovechar”.
En este contexto, ha reclamado que se permita “poner en práctica” el nuevo modelo. “Tras doce años, después de poner 300.000 millones de euros por parte del Gobierno de Pedro Sánchez a favor de las comunidades autónomas, hay una propuesta”, ha señalado.
Para Illa, la mejora de la financiación autonómica constituye una apuesta orientada a “reforzar la cohesión social, en un contexto en el que estamos generando prosperidad en España”, frente a esquemas de “acumulación insolidaria”.
La reunión de Illa con las organizaciones sindicales se ha producido de forma paralela a la celebración del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), en el que la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha trasladado a las comunidades los detalles de la reforma.
En dicha reunión, todos los consejeros autonómicos participantes, con la única excepción de Cataluña, han manifestado al Gobierno su rechazo frontal al nuevo modelo de financiación autonómica, argumentando que nace “viciado” por el acuerdo previo entre el Ejecutivo y ERC, y han advertido además de la posibilidad de recurrirlo ante la Justicia.