El president de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha presidido este viernes en el Palau de la Generalitat una reunión de alto nivel con representantes de las formaciones con presencia en el Parlament, con el objetivo de examinar las consecuencias económicas que la guerra en Oriente Medio puede tener para Cataluña.
En la sesión de control del miércoles en el Parlament, Junts le instó a convocar a todos los partidos para tratar la situación, e Illa aceptó la propuesta, afirmando que todas las aportaciones serían bien recibidas y apelando a la “unidad” de las fuerzas políticas ante el complicado contexto internacional.
En nombre del Govern, han tomado parte en el encuentro el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau; la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, y el conseller de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch.
Por parte de los grupos parlamentarios, han asistido el presidente de PSC-Units, Ferran Pedret, y su portavoz, Elena Díaz; la presidenta de Junts en el Parlament, Mònica Sales, y el portavoz, Salvador Vergés; así como la portavoz de ERC en la Cámara, Esther Capella, y el portavoz adjunto, Jordi Albert.
También han acudido el portavoz del PP en el Parlament, Juan Fernández, y la diputada popular Àngels Esteller; la presidenta de Comuns, Jéssica Albiach, y el portavoz, David Cid; y el portavoz de la CUP en la Cámara, Dani Cornellà, junto a la diputada Laure Vega. Vox y Aliança Catalana habían sido invitados, pero finalmente no han asistido.
Medidas para amortiguar el impacto económico
Además de esta cumbre con los partidos, Illa reunió el pasado sábado a los integrantes del Consell del Diàleg Social, en el que están representadas las principales patronales y sindicatos, y acordaron constituir un grupo de trabajo permanente para estudiar posibles medidas de respuesta. Paralelamente, el Ejecutivo ha mantenido contactos con sectores que podrían verse especialmente afectados.
Desde el Govern sostienen que el Ejecutivo y el conjunto de Cataluña están “en disposición de dar respuesta a los efectos negativos” que pueda acarrear el conflicto en Oriente Medio y, en esta línea, ultiman un paquete de actuaciones para mitigar su impacto, que prevén aprobar la próxima semana en el Consell Executiu.