El president de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha avanzado que el Govern dará luz verde este martes, en el Consell Executiu, a un primer bloque de medidas por importe de 400 millones de euros para hacer frente a las posibles repercusiones económicas de la guerra en Oriente Medio, con la vista puesta en salvaguardar el poder adquisitivo de familias y trabajadores y en sostener el tejido productivo catalán.
Durante su intervención en el 'Gran Encuentro Expansión Catalunya', organizado este lunes por Expansión en el Recinte Modernista de Sant Pau de Barcelona, ha concretado que el plan incluirá ayudas directas, rebajas y exenciones fiscales y nuevas líneas de financiación dirigidas a hogares para afrontar gastos de alimentación y suministros energéticos, así como a empresas de sectores especialmente golpeados, como el transporte, la agricultura y la pesca.
Illa ha explicado que se trata de un paquete inicial que se irá ampliando en función de cómo evolucione el impacto del conflicto, y ha subrayado que el objetivo es que la ciudadanía y los sectores productivos no terminen asumiendo el coste del "extraordinario e injusto error" que supone esta guerra.
El plan recogerá 40 actuaciones y, según ha avanzado, las ayudas a compañías estarán "lógicamente condicionadas a la preservación de los puestos de trabajo". Además, ha remarcado que el Govern aprovechará este marco para acelerar la transición energética en Cataluña.
Tras el estallido de la crisis en Oriente Medio, el Ejecutivo catalán ya se comprometió a articular una respuesta ante sus efectos económicos. En este contexto, el president ha mantenido en las últimas semanas reuniones con los grupos parlamentarios, las patronales y los sindicatos para contrastar y compartir las medidas a desplegar, que ha reiterado que serán complementarias a las que adopten la Unión Europea y el Gobierno.
Pide unidad a partidos, grandes empresas y banca
Ante este escenario, Illa ha vuelto a reclamar unidad y sentido de Estado, empezando por los gobiernos y las formaciones de la oposición: "No es el momento de intentar sacar réditos políticos, es el momento de pensar en el conjunto del país", ha sostenido.
Ese mismo grado de responsabilidad lo ha reclamado a las grandes corporaciones y al sistema financiero, a quienes ha avisado de que no es el momento de "buscar beneficios extraordinarios", sino de actuar priorizando el interés general y el bien común.
Ha insistido en que la prioridad del Govern pasa por proteger la economía y la cohesión social frente a las derivadas de la guerra, y que la vía para lograrlo es actuar "con la máxima unidad, responsabilidad y consenso", coordinando las respuestas entre administraciones y con la UE para ganar fuerza, eficacia y capacidad de defensa de los intereses de Cataluña.
"Intervención necesaria que nadie discute"
El president ha defendido la intervención del Govern en una coyuntura excepcional como la actual, en la que "el mercado sufre una alteración y no funciona correctamente", con el fin de garantizar la seguridad y los derechos de ciudadanos y empresas.
"Intervención necesaria que nadie discute", ha proseguido Illa, quien ha añadido que este mismo enfoque guía la actuación del Ejecutivo catalán en materia de acceso a la vivienda, que considera una obligación ineludible de los gobiernos.
Posición de Cataluña ante la guerra en Irán
En relación con la guerra en Irán, ha considerado que la "demostración militar" de Estados Unidos e Israel puede no percibirse como un signo de fortaleza, sino precisamente al contrario, y ha valorado positivamente la reacción de la UE y el liderazgo que, a su juicio, está ejerciendo el Gobierno.
Ha asegurado que el Govern comparte esta postura y, al referirse al anuncio de Trump de aplazar cinco días los ataques a centrales eléctricas tras "conversaciones muy buenas" con Irán, ha expresado su deseo de que esta dinámica se consolide y se avance hacia una desescalada definitiva del conflicto.