El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda (PP), ha señalado que hace suyo el lema “No a la guerra”, aunque ha insistido en que España debe seguir honrando sus compromisos internacionales con sus aliados, en particular con Estados Unidos, la OTAN y los socios de la Unión Europea.
El dirigente popular melillense ha indicado que cualquier conflicto bélico genera inquietud y ha remarcado que se adhiere al mensaje pacifista, en la misma línea que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: “¿Sánchez más que yo? No. Por supuesto que yo también cojo el cartel de 'No a la guerra', el primero. 'No a la guerra', yo”, ha declarado, aludiendo a este eslogan que en las dos últimas semanas ha regresado al centro del debate político tras el enfrentamiento armado que mantienen Estado Unidos e Israel con Irán.
No obstante, Imbroda ha precisado que, pese a compartir dicho lema, España no puede eludir las responsabilidades que ha asumido en el ámbito internacional. “Nosotros lo que tenemos que hacer es cumplir nuestros compromisos internacionales de Europa, fundamentalmente”, ha enfatizado.
En esta línea, el presidente de la ciudad española del norte de África ha mostrado su inquietud por la posición de España en la escena exterior y ha alertado del riesgo de que el país quede al margen de las principales potencias europeas. Según ha apuntado, “lo que no puede ser es que España se quede desgajada de los grandes países europeos que ya ni nos escuchan ni nos citan”.
Imbroda ha citado entre esos socios a Reino Unido, Francia, Alemania, Italia o Polonia, al entender que un alejamiento de estas naciones supondría un perjuicio directo para los intereses del país.
“Si estamos lejos ya de Gran Bretaña, lejos de Francia, de Alemania, de Italia y ya también hasta de Polonia, pues ya me contará usted qué pintamos” ha cuestionado Imbroda. “Y esto es malo para todos los intereses nacionales y fundamentalmente también para los intereses de Melilla, que son nacionales”, ha reiterado.
El presidente de la Ciudad Autónoma ha concluido advirtiendo de que este escenario podría repercutir negativamente en el conjunto de España y, de forma específica, en Melilla, al tratarse de intereses nacionales que inciden de lleno en el futuro y la seguridad del territorio.