El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha explicado que las fuerzas y cuerpos de seguridad actuarán con flexibilidad durante las primeras semanas de implantación de la medida y ha subrayado que el objetivo del Gobierno no es recaudatorio, sino estrictamente preventivo y orientado a salvar vidas. Según ha indicado, la instrucción trasladada a la Guardia Civil y a las policías autonómicas y locales es informar a los conductores y facilitar la adaptación progresiva a la nueva normativa.
Grande-Marlaska ha realizado estas declaraciones durante la presentación de las cifras de siniestralidad vial correspondientes a 2025, un año en el que fallecieron 1.119 personas en las carreteras españolas, de las cuales 103 eran peatones, lo que supone casi el diez por ciento del total. El ministro ha advertido de que un número significativo de estos atropellos se produjo cuando las víctimas habían salido de su vehículo por una avería o un accidente, en muchos casos para colocar los tradicionales triángulos de señalización.
Muertos por señalización
Interior estima que alrededor de 25 personas mueren cada año en España atropelladas mientras intentaban señalizar una incidencia en la vía, una situación que el propio ministro ha calificado de extremadamente peligrosa y que ha llevado al Gobierno a impulsar desde hace años un cambio en el sistema de señalización de emergencias. “Todos los que hemos bajado alguna vez del coche para poner un triángulo sabemos el riesgo que entraña”, ha reconocido Grande-Marlaska, defendiendo la V-16 como una herramienta imprescindible para frenar esta sangría.
La baliza luminosa V-16 permite señalizar una avería o accidente sin abandonar el vehículo, es visible hasta a un kilómetro de distancia y, además, se integra en el sistema de vehículo conectado, lo que facilita que la incidencia llegue a los navegadores de otros conductores y a los paneles de información variable de la carretera. Para el Ministerio del Interior, esta combinación de visibilidad y conectividad supone un salto cualitativo en seguridad vial.
Aunque la obligatoriedad de portar la V-16 está en vigor desde el 1 de enero, el titular de Interior ha insistido en que la aplicación de la norma se hará con sentido común y ha reiterado que durante un tiempo razonable se primará la concienciación frente a la sanción. España se convierte así en el primer país en implantar de forma generalizada este sistema, una experiencia que ya observan otros Estados europeos, mientras que países como Reino Unido y Luxemburgo han llegado incluso a suspender el uso de los triángulos en autopistas por el riesgo que suponen.
Preguntado por las críticas relacionadas con la privacidad y la supuesta geolocalización de las balizas, Grande-Marlaska ha evitado entrar en un debate que considera ajeno a la seguridad vial y ha asegurado que no existe tratamiento de datos personales ni geolocalización individual de los usuarios, reafirmando que la medida responde únicamente a criterios de prevención y protección de vidas humanas.