La titular de la Plaza nº1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santander ha acordado las primeras diligencias de investigación para esclarecer el accidente ocurrido el pasado 3 de marzo en la pasarela de El Bocal, en el que fallecieron seis personas tras el colapso de la estructura situada en la senda costera.
En una providencia dictada este sábado, la magistrada ha decidido citar a declarar como investigada a una agente de la Policía Local de Santander, después de que recibiera una llamada del servicio de emergencias 112 un día antes del siniestro alertando del estado de la pasarela.
La decisión judicial llega tras recibir el juzgado un atestado elaborado por el Grupo III de la UDEV de la Brigada Provincial de Policía Judicial, junto con la Brigada Provincial de Policía Científica de la Jefatura Superior de Policía de Cantabria, que ha recopilado información sobre lo sucedido en tiempo récord.
Declaraciones previstas para el 27 de marzo
La resolución judicial fija para el próximo 27 de marzo la toma de declaración de varias personas relacionadas con los hechos. Además de la agente investigada, la magistrada ha citado como testigos a los dos ciclistas que alertaron de lo sucedido, al vecino que llamó al 112 el día anterior al accidente, a la operadora del 112 que trasladó el aviso a la Policía Local y a los dos agentes de Policía Nacional que realizaron la inspección ocular tras el colapso de la pasarela.
Con estas comparecencias, el juzgado pretende reconstruir la secuencia de avisos y actuaciones previas al accidente, así como determinar si existieron advertencias sobre el estado de la infraestructura y qué respuesta se dio a ellas.
Petición de audios y documentación
La magistrada ha solicitado también al Servicio de Emergencias 112 que informe de si, desde la creación de la senda costera, se han recibido más llamadas alertando del estado de la pasarela. En caso de que existan, el juzgado ha pedido que se remitan los audios de dichas comunicaciones.
Además, la resolución judicial reclama a Costas y al Ayuntamiento de Santander toda la documentación relacionada con la infraestructura. En concreto, el juzgado ha solicitado los expedientes administrativos del proyecto, los informes técnicos de ejecución y construcción, así como cualquier documento relativo al mantenimiento y conservación de la pasarela.
La pasarela permanecerá precintada
Como parte de las diligencias, la magistrada ha ordenado que la pasarela siniestrada permanezca precintada mientras continúan las investigaciones. Para garantizar la preservación de pruebas, se exige además la instalación de barreras físicas que impidan cualquier acceso a la estructura.
El juzgado ha requerido igualmente a Costas y al Ayuntamiento de Santander que se abstengan de realizar cualquier manipulación, traslado o alteración de la instalación, con el objetivo de preservar el estado de la infraestructura hasta que se completen las investigaciones técnicas y judiciales.
La investigación judicial tratará ahora de determinar si existían advertencias previas sobre el deterioro de la pasarela y si se adoptaron las medidas necesarias para evitar el accidente, uno de los más graves registrados en la ciudad en los últimos años.