El grupo parlamentario de Junts ha registrado una moción que se discutirá en el próximo pleno del Parlamento catalán, en la que sostiene que “el sistema de financiación más justo debe ser en forma de concierto económico”. La iniciativa fija posición sobre el modelo fiscal que reclaman para Cataluña.
De acuerdo con el Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña (BOPC), consultado por Europa Press, la propuesta de Junts plantea que este concierto se articule mediante una ley propia que regule su operativa “fuera del marco de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (Lofca)”.
El espacio de Carles Puigdemont reclama que esa futura norma garantice que la Generalitat disponga de “la plena soberanía fiscal y normativa sobre todos los impuestos recaudados en Cataluña”, además de asumir la gestión, liquidación, recaudación e inspección a través de la Agencia Tributaria de Cataluña.
La ley que propone Junts también incorporaría una cuota que la Generalitat abonaría al Estado por los servicios que este presta en Cataluña “y una aportación solidaria decidida por la Generalitat”, configurando así el esquema de relaciones financieras entre ambas administraciones.
En otro de los puntos de la moción, Junts emplaza al Govern a exigir al Gobierno central “el compromiso de la no ejecución histórica de las inversiones en Cataluña”, y que este compromiso se materialice empezando por la condonación inmediata del 100% de la deuda derivada del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).
Moción alternativa de los Comuns
Paralelamente, los Comuns han registrado otra moción centrada en la situación de la economía catalana y el aumento del coste de la vida, en la que urgen al Govern a trabajar para que el Parlament “de apoyo a la nueva propuesta de financiación”. El texto busca fijar la posición de la Cámara sobre el futuro modelo.
La iniciativa impulsada por el grupo de Jéssica Albiach reclama asimismo que el Ejecutivo catalán respalde la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 1.221 euros mensuales en 14 pagas, y defienda que “no tribute en el IRPF”, vinculando así la reforma de la financiación con medidas para mejorar el poder adquisitivo.