La regidora de Burgos, la popular Cristina Ayala, ha visto tumbada la cuestión de confianza a la que se ha sometido en el Pleno municipal celebrado este jueves, al cosechar 16 votos en contra, sumando a PSOE y Vox, frente a los 11 respaldos obtenidos por el PP.
Ayala ha explicado que desde el equipo de Gobierno se han explorado "todas las opciones" para intentar sacar adelante el proyecto de presupuestos para 2026, entre ellas "negociar" con los dos grupos de la oposición y recurrir a una cuestión de confianza. A su juicio, al dar este paso está situando "los intereses de la ciudad por encima" de su continuidad como alcaldesa.
"Lo que hacemos es ser valientes con esta propuesta de cuestión de confianza en el único objetivo de que Burgos siga avanzando", ha manifestado Cristina Ayala, que dice percibir que muchos votantes de Vox habrían preferido que su partido respaldara las cuentas municipales.
En esta línea, ha subrayado que "Vox es nuestro socio natural. Siempre lo ha sido y así siempre les hemos tratado", y ha admitido que no desea "romper puentes del todo con Vox" porque, según ha remarcado, ambas formaciones están "condenadas a entenderse".