La diputada de la CUP en el Parlament, Pilar Castillejo, ha sostenido que el acuerdo de financiación cerrado entre el Gobierno y ERC no supone un avance en la soberanía de Cataluña, sino todo lo contrario: “No es una financiación singular, es una renuncia singular”.
Castillejo ha comparecido este viernes en rueda de prensa en el Palau de la Generalitat, después de la reunión en la que el conseller de la Presidència, Albert Dalmau, y la consellera de Economia i Hisenda, Alícia Romero, han expuesto a PSC-Units, Junts, ERC, Comuns y CUP los detalles del nuevo modelo de financiación pactado.
La diputada ha explicado que “estamos hablando de un incremento de 4.700 millones de euros aproximadamente. Es positivo que lleguen más recursos, evidentemente no puede ser de otra manera, pero son claramente insuficientes, sobre todo si lo comparamos con el déficit fiscal”, remarcando que el aumento de fondos no corrige el desequilibrio que, a su juicio, sufre Cataluña.
En su intervención, ha recriminado a ERC el contenido del pacto alcanzado con el Ejecutivo central y ha añadido: “ERC, que empezó diciendo que quería una república, se ha conformado con una amnistía que no se está aplicando. Y del concierto que anunció en su día el presidente Aragonès, ahora se conforma con este café para todos que es claramente insuficiente”.
“LA AGENDA CENTRALIZADORA”
Sobre la reunión con los consellers Dalmau y Romero, Castillejo ha censurado que se les haya trasladado “un mensaje muy vacío, con muy poco contenido”, y ha apuntado que, además, la nueva propuesta de financiación tiene —textualmente— muchas dificultades para prosperar.
Ha acusado a los partidos que negocian con el PSOE en Madrid de seguir “la agenda centralizadora”: “Ante este panorama, ERC y también Junts, que son los que están hablando con el PSOE en Madrid, negociando con el 155, lo que están haciendo es seguir la agenda centralizadora y marear la perdiz constantemente”, ha sentenciado.
Para Castillejo, la única vía para responder a esta situación pasa por elevar el listón político desde el soberanismo de izquierdas, y ha concluido que la ambición que, desde la CUP, consideran imprescindible para Catalunya “solo se puede traducir en un nuevo desafío independentista de izquierdas”.