La delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, ha reafirmado el compromiso del Ejecutivo central con el reconocimiento, la justicia y la reparación de las víctimas de la 'matanza del 3 de marzo' de 1976 en Vitoria-Gasteiz. Al mismo tiempo, ha lamentado que haya sectores que pretendan “patrimonializar” la movilización protagonizada por obreros y demócratas en defensa de las libertades.
Este martes, Garmendia ha participado en una ofrenda floral en memoria de las víctimas de la intervención policial contra una asamblea de trabajadores en huelga. Durante el homenaje, varias personas la han increpado y se han escuchado gritos de “¡Policía, asesina!”.
Incidentes durante la ofrenda floral
En el transcurso del acto, una de las personas presentes ha retirado la banda con los colores de la bandera de España que decoraba el ramo de flores colocado por la delegada ante el monolito que recuerda a los damnificados del 3 de marzo de 1976. Aquel día, además de los cinco fallecidos por disparos de la Policía Armada, más de un centenar de personas resultaron heridas en la operación policial.
En declaraciones a los medios, Garmendia ha condenado, “en nombre del Gobierno de España”, la actuación “absolutamente desproporcionada” de la Policía Armada, y ha expresado su solidaridad tanto con las familias de las víctimas mortales como con las personas heridas.
La representante del Gobierno ha subrayado que lo sucedido entonces “supuso un hito”. Ha recalcado que “hay que reconocer la trascendencia histórica del movimiento obrero y de la reivindicación y la lucha sindical de las obreras y de los obreros, no solo de Vitoria-Gasteiz, sino del conjunto del país, para hacer posible que hoy disfrutemos de derechos y de libertades”.
Críticas a la apropiación de la memoria y respuesta al PNV
Garmendia ha insistido en que “los muertos del 3 de marzo en Vitoria-Gasteiz no son de nadie, son de todos, ni de una parte ni de otra”. Por ello, ha advertido de que “lo peor que podemos hacer es manipular y patrimonializar una lucha obrera que se dio especialmente en Vitoria-Gasteiz, en Euskadi y en el conjunto de España, y que hizo posible la conquista de los derechos y de las libertades democráticas”.
La delegada también ha replicado a las críticas del PNV sobre la posición del Ejecutivo central respecto a estos hechos. Ha recordado que “el Gobierno de España lleva los últimos años haciendo un reconocimiento expreso a la memoria, a la justicia y a la reparación de las víctimas del 3 de marzo de Vitoria-Gasteiz, entendiendo que las víctimas no son ni de un lado ni de otro, son de todas y de todos los demócratas”.
Asimismo, ha remarcado que el Ejecutivo “reconoce que el movimiento obrero, que tuvo en Vitoria-Gasteiz una gran fuerza al igual que en el resto de España, fue determinante para la conquista no solo de los derechos laborales, también de los derechos y de las libertades democráticas que hoy gozamos y que algunos quieren socavar”.
Garmendia ha censurado a quienes buscan “patrimonializar una lucha que ha sido sobre todo de los y las demócratas de este país”. Ha recordado que “hace 50 años, obreros, obreras, clase trabajadora, se dejó la piel, la vida en algunos casos, para defender la democracia y las libertades que hoy gozamos”.