La familia del joven muerto tras ser reducido con una táser exige medidas contra los agentes e IU denuncia brutalidad y racismo

La familia de Haitam exige responsabilidades por su muerte tras once descargas de táser e IU denuncia brutalidad policial, racismo y falta de transparencia.

5 minutos

Comenta

Publicado

5 minutos

Más leídas

El hermano de Haitam, fallecido el pasado mes de diciembre en Torremolinos (Málaga) tras sufrir una parada cardiorrespiratoria durante una intervención policial en la que se empleó una pistola táser, ha reclamado que se depuren responsabilidades y “la privación de libertad cautelar” para los agentes que participaron en el operativo. En relación con este caso, IU ha denunciado “brutalidad policial y racismo” y ha vuelto a registrar preguntas dirigidas al Ministerio del Interior tras la difusión de varios vídeos.

“No hay argumento técnico o legal que justifique el nivel de violencia. Las imágenes desmienten toda la versión oficial. No pedimos que nos crean, pedimos que abran los ojos y visualicen. Lo que se ve no es un enfrentamiento, sino un presunto asesinato encubierto”, ha manifestado el hermano de la víctima, Nasser Mejri, en una rueda de prensa junto a los coordinadores de IU Andalucía e IU Málaga, Toni Valero y Toni Morillas.

Según ha explicado, “ante unos hechos tremendamente graves, los seis policías están en libertad y ni siquiera están imputados porque la jueza no ve delito”, a la espera del resultado definitivo de la autopsia. Ha lamentado que “uno tiene que remover cielo y tierra para demostrar lo que ya demuestran unos vídeos, en los que se ve y se escucha todo”.

Ha insistido en que sus denuncias se apoyan en “hechos documentados” y ha aludido a los “incumplimientos” del protocolo de la Policía Nacional para el uso de este tipo de arma, tanto en la forma de aplicarla como en la información facilitada posteriormente a los servicios sanitarios y a la Policía Científica. Así, ha sostenido que “todos los indicios audiovisuales contradicen las exigencias legales y técnicas”, ya que, según ha dicho, “no fue el último recurso” y “no hay amenaza que lo justifique”.

En base a esos vídeos, ha relatado que Haitam “nunca atacó a los policías, solo estaba nervioso y asustado; pero no hay ni un solo gesto de agresión hacia los agentes”. Ha detallado que el último policía que entra en la escena “en cuanto entra, entra disparando por la espalda, sin mediar palabras, sin intentar ningún método de reducción” y “viendo que ya había cuatro compañeros encima de él, sobre una persona indefensa y desarmada”.

Para Nasser, “usar el táser así viola el principio de proporcionalidad y de oportunidad que dice el protocolo”. Ha subrayado que “no hay amenaza grave, el táser se usa ante un riesgo real de agresión grave o peligro para los agentes. Pero en ninguna parte del vídeo se puede visualizar una agresión mínima hacia los agentes, ni física ni verbal”.

Ha recordado que el protocolo establece que el empleo de esta arma “tiene que ser mínimo e indispensable” y que, tras cada descarga, debe valorarse de nuevo la situación. Sin embargo, ha indicado que en las imágenes “se ven once descargas. La primera lo tumba. Seguidamente, el mismo que lo ha tumbado, le mete dos. Y ya estando reducido en el suelo, cuatro más por parte del otro agente y uno más por parte de este”.

“Lo engrilletan de las manos y una vez engrilletado y pisoteado, le vuelven a dar dos más. Una en la espalda, otra le levantan la camiseta y le meten directamente en la piel”, ha detallado, señalando que, después de todo ello, “un agente le saca su espray de pimienta y le rocía en la cara, dejándolo asfixiado y súper debilitado”.

Ha añadido que, “no contentos con eso, a la petición de un agente de 'dale más, dale más', le vuelven a dar la undécima descarga”. “Esto ya es a modo tortura”, ha denunciado, considerando que en toda la secuencia se excede “con creces cualquier patrón permitido”. “Ninguna norma autoriza repetir descargas hasta dejar a una persona inconsciente”.

Para la familia, el uso de la táser cuando ya estaba engrilletado “es un abuso de fuerza”, a lo que se suma que las descargas se aplicaron “sobre la espalda, la cadera e incluso sobre su piel en la zona lumbar”. Ha afirmado además que “además, el policía que estaba asfixiándolo le apretó con la rodilla en el cuello, lo que va contra cualquier regla de seguridad, igual que pisarle la cabeza o pisarle la cara o el torso”.

“Este nivel de violencia física excede absolutamente cualquier formación reglamentaria”, ha señalado, y ha denunciado igualmente que “los agentes apagan sus cámaras corporales deliberadamente, justo al final”, algo que, según ha dicho, “viola el protocolo de transparencia”.

Ha reprochado que desde el Ministerio se haya ofrecido “una respuesta a un hecho tan grave e importante sin ni siquiera haberse preocupado en haber visto los vídeos o por lo menos conocer las dos versiones” y ha criticado que el juzgado esté rechazando diligencias “tan importantes como recoger declaraciones de los testigos, que lo presenciaron todos y le advertían a los agentes para que pararan”.

En cuanto a las iniciativas registradas ante el Gobierno, el coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero, ha explicado que han presentado de nuevo preguntas porque las respuestas recibidas “no se corresponden para nada con lo que todo el mundo ya sabe, con lo que todo el mundo ya ha podido ver en los vídeos”.

Valero ha trasladado su “consternación, respeto y cercanía a Nasser y a su familia” por lo ocurrido, y ha recordado que “ese día no murió solo un hombre, ese día, un niño de siete años se quedó huérfano, una madre perdió a su hijo, Nasser perdió a su hermano, una familia quedó destrozada y, por tanto, desde el respeto y el dolor es como hoy comparecemos aquí”.

Ha subrayado que el Ministerio respondió que la intervención policial “fue proporcional, pero esto no casa con el uso reiterado de la pistola Taser, hasta en once ocasiones se ha podido contar que se utilizó” y ha agregado que también se les aseguró que “no hubo presión sobre el cuello o el tórax y queda evidenciado que no fue así”.

El dirigente de IU ha calificado de “muy grave” que se afirmara que los agentes contaban con la formación adecuada para el manejo de estas armas Taser “y después de lo que hemos visto, esto nos genera más preocupación aún, porque si estos agentes tenían la formación adecuada y lo hicieron como lo hicieron, la cosa es más grave”.

El diputado ha reclamado que el caso “debe ser investigado con total rigor”. A su juicio, “por lo que hemos visto, la muerte de Haitam es consecuencia de una respuesta policial desproporcionada, brutal y racista, y eso significa que la investigación debe seguir y nadie entiende que los agentes implicados sigan en la calle operando como si nada hubiese pasado”.

Valero ha indicado que han vuelto a dirigirse al Ministerio “para saber si va a abrir ya un procedimiento disciplinario con estos agentes, si va a depurar responsabilidades” y qué medidas se van a adoptar para que “no se nos vuelva a mentir” en las contestaciones parlamentarias. “Exigimos claridad, exigimos transparencia y exigimos responsabilidad”, ha remarcado.

Asimismo, ha avanzado que IU registrará una Proposición No de Ley sobre el uso de las armas Taser, al considerar que “el uso de la fuerza debe estar siempre sometido a controles muy estrictos” y que “el uso indebido de armas Taser puede causar daños graves e incluso la muerte”, además de implicar “tratos crueles, inhumanos y degradantes”.

Por su parte, la coordinadora provincial de IU, Toni Morillas, ha reclamado también que Interior asuma responsabilidades y que “todo el peso de la ley caiga sobre estos agentes”, sosteniendo que las grabaciones evidencian que Haitam “fue víctima de la brutalidad”. “Estamos ante un caso de racismo y de violencia policial que no cabe en una democracia y no debe de quedar impune”, ha afirmado.

Morillas ha incidido en que los vídeos confirman “que lo sucedido nada tiene que ver con las respuestas que ha dado a nuestro diputado el Ministerio de Interior en una actitud y en una estrategia que miente, que falsea la realidad y que oculta la verdad, no solo a la familia de Haitam, sino al conjunto de la ciudadanía”.

Ha apelado a que el ministro Marlaska y el sistema judicial determinen “si están del lado del Estado de Derecho y si investigan a fondo y acaban con esa impunidad” o si, por el contrario, “hacen como hasta ahora, que es actuar con una absoluta connivencia vergonzante”.