La izquierda alternativa entra en una semana determinante para despejar si en las elecciones andaluzas se repetirá la fragmentación electoral, como ya sucedió en Aragón y Castilla y León, o si aún es posible una negociación in extremis que permita a Podemos e IU volver a presentarse juntos bajo la coalición Por Andalucía.
El viernes 3 de abril expira el plazo legal para inscribir coaliciones, en un contexto de frialdad entre ambas fuerzas muy similar al de hace cuatro años, cuando Podemos e IU apuraron hasta el final las conversaciones y los morados llegaron incluso a quedarse fuera del registro oficial de esa alianza.
Fuentes de las organizaciones implicadas indican que esta semana arranca sin movimientos relevantes y que la opción de una lista conjunta de Podemos e IU continúa siendo muy complicada. No obstante, otras fuentes admiten que hay contactos en marcha, a distintos niveles y con diversos interlocutores, para comprobar si todavía queda margen para un entendimiento, aunque evitan hablar de negociaciones formales.
Además, pesan los antecedentes de Aragón y Castilla y León, donde se intentó hasta el último momento articular una candidatura unitaria que finalmente no cuajó pese a los contactos previos para registrar una coalición.
Lo que sí dan por hecho todos los actores es que Adelante Andalucía concurrirá con lista propia a los comicios del 17 de mayo, como ya ha anunciado, y ha reiterado su negativa a participar en un eventual gobierno con el PSOE, en contraste con las aspiraciones de Por Andalucía.
En este escenario, recalcan que una confluencia con Adelante estaba descartada desde el principio y resultaba inviable, al mantenerse abiertos los contenciosos que IU y Podemos arrastran con la exdirigente de Anticapitalistas Teresa Rodríguez, que llegó a ser expulsada del grupo parlamentario que compartieron las tres fuerzas en la legislatura 2019-2022.
Así las cosas, la gran duda por despejar es si finalmente Podemos repetirá fórmula con IU dentro de Por Andalucía, coalición en la que también se integran Movimiento Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz. Hasta ahora, desde 2024 la pauta general entre ambas formaciones ha sido la competencia electoral, con la salvedad de las autonómicas extremeñas, donde compartieron lista en Unidas por Extremadura.
IU insiste en que la decisión está en manos de Podemos
El cabeza de lista de Por Andalucía y coordinador de IU, Antonio Maíllo, ha reiterado estos días que la posibilidad de mantener la unidad depende de Podemos, al que sitúa ante la opción de seguir en el espacio de confluencia que ya se refleja en el actual grupo parlamentario autonómico.
En cualquier caso, llamó a no hacer “tampoco un drama” de la eventual salida o permanencia de Podemos Andalucía. “Esto tiene una fácil solución: con que no se vaya nadie seguimos adelante”, señaló en un acto celebrado en Granado el pasado viernes.
Desde Podemos subrayan que es la dirección autonómica la que pilota la política de alianzas en Andalucía y que cuenta con el respaldo del partido. Aun así, durante la semana la formación ha mantenido cierto doble discurso: por un lado, su secretaria general Ione Belarra defendió que aspiran a candidaturas lo más amplias posible; por otro, reivindican el modelo aplicado en Extremadura, donde concurrieron con IU pero al margen de Sumar.
Podemos se declara optimista, pero el escenario sigue enrevesado
Este viernes, el secretario de Organización y coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, aseguró que su objetivo es articular una candidatura sólida y lo más plural posible, mostrando confianza en que pueda lograrse. Ante la prensa, recordó que Adelante ha dejado “muy claro” que no quiere acuerdos, sugiriendo así que la única vía realista para una lista conjunta pasa por IU y la coalición Por Andalucía.
En los últimos días se han intensificado las llamadas y conversaciones entre ambas formaciones, según fuentes conocedoras de esos contactos, que precisan que aún no se puede hablar de una negociación en sentido estricto, pero consideran que se trata de un gesto relevante que alimenta cierta expectativa de revalidar la coalición con sus principales actores.
También indican que distintos sectores de la sociedad civil están lanzando mensajes a favor de la unidad y recuerdan que Podemos se juega mucho en esta cita electoral, tanto en clave andaluza como estatal, después de los malos resultados obtenidos en Aragón y Castilla y León.
Tres listas a la izquierda del PSOE, opción cada vez más probable
Pese a ello, otras fuentes de las organizaciones que integran Por Andalucía sostienen que llegar a un acuerdo con Podemos es extremadamente difícil y que, aunque han mantenido la mano tendida, su previsión es que termine configurándose un escenario con hasta tres candidaturas a la izquierda del PSOE.
Con todo, reivindican que Por Andalucía es hoy el espacio de referencia de la izquierda andaluza, que cuenta con un candidato con proyección y que llevan meses centrados en preparar la campaña, dejando en un segundo plano las disputas internas. Al mismo tiempo, son conscientes de la presión añadida que supone obtener un buen resultado en Andalucía para tratar de reactivar el ánimo del conjunto de la izquierda.
En paralelo, existe un sector que duda de que Podemos tenga una voluntad real de acercamiento y sospecha que se trata más de gestos ruidosos que de compromisos efectivos. Estas voces recuerdan que los morados han apostado en este ciclo electoral por concurrir en solitario, pese a que, a su juicio, ya se ha demostrado que ha sido un error estratégico que puede terminar perjudicando también a su principal referente electoral, la exministra Irene Montero.