La Junta defiende que Andalucía estuvo a la altura y subraya su coordinación con el Gobierno en el accidente de Adamuz

Antonio Sanz defiende la respuesta de Andalucía al accidente de Adamuz, subraya la coordinación con el Gobierno y la rapidez de los servicios de emergencia.

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El consejero andaluz de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, sostuvo este jueves que la comunidad estuvo "a la altura", con los medios de que dispone y dentro de sus competencias, para hacer frente a la tragedia del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), actuando en todo momento en coordinación con el Gobierno central, responsable de la red ferroviaria. "La lealtad y la colaboración institucional", remarcó, resultan esenciales ante un siniestro de esta envergadura.

Sanz intervino en un Pleno extraordinario del Parlamento de Andalucía (enero es mes inhábil) para dar cuenta de la gestión de la Junta en las emergencias derivadas del accidente ferroviario del pasado 18 de enero, a iniciativa propia y de los grupos PP-A, PSOE-A, Por Andalucía y Adelante Andalucía. "Posiblemente, sea la intervención más difícil a la que me he enfrentado en esta Cámara por la naturaleza del asunto que vamos a abordar, porque Andalucía sigue de luto; 45 vidas se apagaron de forma repentina en Adamuz", fueron las palabras con las que abrió su comparecencia.

Tras trasladar el pésame más sentido, su cercanía y el compromiso absoluto del Ejecutivo andaluz con las familias de las víctimas y con los heridos, señaló que, ante un drama de estas características, "la ciudadanía exige respuestas, rigor y verdad" dentro del marco competencial, y que actuar sin "atajos, sin opacidad y sin excusas" constituye un "deber moral con los familiares de las víctimas y los heridos". Subrayó igualmente la cooperación, el diálogo y la lealtad que se han dado entre las diferentes administraciones implicadas: central, autonómica, provincial y local.

Cuando se produce una desgracia de este tipo, insistió en que resulta clave "la lealtad y la colaboración institucional" y que de ello deben sentirse "orgullosos todos los diputados de esta Cámara, como se tienen que sentir orgullosos todos los andaluces". "En ningún momento, en ningún minuto, en ningún segundo de la zona cero ni de cualquier actuación ha existido ni colores políticos, etiquetas o chalecos de administraciones distintas, todo ha sido sumar, solidaridad, humanidad, colaboración y profesionalidad", afirmó.

Explicó que, ante una catástrofe de esta magnitud, la actuación de la Junta se articula en dos grandes ámbitos perfectamente diferenciados: el estrictamente sanitario y todo lo relativo a la gestión de las emergencias.

Detalló que la respuesta de emergencias desde el punto de vista sanitario se inicia a las 19:44:51 horas del domingo 18 de enero, cuando se recibe el primer aviso sobre el vuelco de un tren Iryo en la línea férrea Córdoba-Madrid, dentro del término municipal de Adamuz. En apenas 3 minutos desde esa primera llamada se activaron todos los recursos disponibles, llegando el primer equipo sanitario al lugar a las 20.02 horas. Es decir, el equipo del Servicio de Urgencias de Atención Primaria de Adamuz se personó en unos 15 minutos y, a partir de ahí, se movilizaron progresivamente todos los medios, al tiempo que, en paralelo, se puso desde el primer momento toda la capacidad hospitalaria al servicio de los heridos.

El hospital Reina Sofía de Córdoba, por su dimensión y cercanía al punto del siniestro, actuó como centro de referencia, según explicó Sanz, quien destacó que resultó especialmente emocionante comprobar cómo los profesionales de los distintos hospitales, a los que trasladó su reconocimiento, "se volcaron para arrimar el hombro" ante la catástrofe, incorporándose incluso muchos de ellos de manera voluntaria pese a encontrarse de descanso".

Extendió su agradecimiento al trabajo del servicio 112, Protección Civil, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Cruz Roja, Infoca, GREA o UPA, así como a la labor determinante de los bomberos de la capital cordobesa y del Consorcio de la Diputación en las tareas de troceado de los trenes para la localización de los cuerpos.

Indicó que "la respuesta fue rápida, proporcionada y segura" y que los medios desplegados fueron los "necesarios, cuando fueron necesarios y donde fueron necesarios". A juicio de Sanz, ha quedado patente que Andalucía "cuenta con un sistema de emergencias sanitarias sólido y bien entrenado"; que los protocolos funcionan y que se dispone de profesionales altamente implicados, de modo que la sanidad pública se confirma como "una garantía de seguridad para la ciudadanía en los momentos más difíciles".

En cuanto a los planes y dispositivos especiales asociados a este tipo de sucesos, señaló que la coordinación y la agilidad en la toma de decisiones se mantuvieron de forma constante desde el inicio. Una vez contrastados los primeros datos del siniestro, se activó el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil en Andalucía en fase de preemergencia, situación operativa 0, con afección a la provincia de Córdoba, pasando a situación 1 a las 21:50 horas ante la evolución de los hechos. Cuatro días más tarde, el 22 de enero, se procedió a la desactivación de dicho plan territorial.

"Andalucía ha estado a la altura de las circunstancias en el plano institucional, en el plano asistencial y en el plano de gestión de una catástrofe, mostrando en todo momento siempre una actitud dialogante y desechando siempre la posibilidad de la confrontación", concluyó Sanz, convencido de que eso es precisamente lo que reclamaba la sociedad andaluza.