El consejero andaluz de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto, ha realizado este martes un balance detallado del dispositivo puesto en marcha por su departamento tras el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). En su intervención, ha subrayado “el ritmo sin parangón” de los médicos forenses que intervinieron “tanto en las labores de levantamiento, como en la posterior autopsia de los cadáveres, lo que ha facilitado y agilizado la identificación y entrega de los cuerpos de las personas fallecidas a sus familiares”.
Nieto ha trasladado su reconocimiento y agradecimiento tanto a estos especialistas como al resto de profesionales que se han implicado en el operativo de emergencia o que, de algún modo, han prestado ayuda a las víctimas y a sus allegados.
En la comparecencia ha estado acompañado por el director del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imlcf), José Sáez, responsable de coordinar el trabajo de todos los forenses movilizados, junto a la coordinadora de los Imlcf de Andalucía, Carmen Álvarez. Sáez se ha integrado además en el Centro de Integración de Datos (CID), órgano encargado de centralizar la información remitida por los forenses y la Guardia Civil para su contraste y la identificación de los cuerpos.
En total, han intervenido hasta 27 médicos forenses, procedentes de Córdoba y de otras cinco provincias andaluzas (Huelva, Sevilla, Granada, Jaén y Málaga), que han estado “trabajando a la vez en esta tragedia, repartidos entre equipos de levantamientos de cadáveres, autopsias y en el mantenimiento de la actividad habitual del Imlcf de Córdoba”.
Gracias a esta organización, fue posible realizar autopsias simultáneas por distintos equipos, “lo que facilitó que en las primeras 24 horas del accidente ya se hubieran completado 25 y se hubieran identificado ya a las primeras cinco víctimas. Al mediodía del martes se entregaron los primeros cuerpos a los familiares”, de forma que los forenses “han convertido el trabajo de horas en minutos”, ha señalado el consejero.
Nieto ha incidido en que esta respuesta ha permitido “aliviar el dolor gracias a la colaboración de decenas y decenas de grandes profesionales, al agilizar al máximo una tarea muy dura pero necesaria para dar paz a las familias” que reclamaban “lógicamente reducir los plazos”.
El consejero ha enviado también su mensaje de apoyo y cercanía a los allegados de las víctimas: ha expresado su “cariño a todas y cada una de las familias de los 45 hombres y mujeres que han perdido la vida en este accidente. Los tenemos presentes, hemos convivido con ellos. Sabemos cómo valoran la atención que les ha prestado el pueblo de Adamuz, la provincia entera de Córdoba. Hay un vínculo con ellos para siempre”.
Ha explicado que, aunque a las 14,30 del lunes ya se encontraban localizados e identificados todos los heridos, aún había familias recorriendo hospitales en busca de sus seres queridos, por lo que “el presidente, el consejero de Presidencia, el delegado de la Junta en Córdoba y yo mismo acordamos activar un servicio de atención directa y cercana a los familiares, especialmente a los que podían haber perdido a sus seres queridos en el accidente. El presidente nos dijo que las víctimas no es que fuese lo prioritario, es que eran lo único”.
Para articular este dispositivo, se solicitó al Ayuntamiento de Córdoba un lugar donde concentrar la información y el acompañamiento a las familias. Nieto ha agradecido al alcalde, José María Bellido, su disposición para ceder el Centro Cívico Poniente Sur, que “en apenas unas horas estaba absolutamente equipado, con el personal necesario” para centralizar la atención directa e información a las familias.
Información y apoyo a los familiares
La primera reunión informativa, “con más de 200 familiares”, tuvo lugar el lunes a las 18,00 horas, “apenas 22 horas después del accidente y con el riesgo de que la premura provocara desajustes en el cruce de información de las distintas fuentes. Fue la más tensa de todas”, ha admitido el consejero. A partir de entonces, “se informó a diario por la mañana y por la tarde al conjunto de los familiares e individualmente, cuando así se nos requería. Nuestra prioridad era luchar contra la desinformación, los bulos, la angustia y la burocracia”.
La Guardia Civil fue comunicando las denuncias por desaparición y se solicitaron muestras biológicas a los allegados para facilitar la identificación de las víctimas. Ante las dudas sobre las compañías ferroviarias y los trámites funerarios, en las siguientes reuniones se incorporaron representantes de Iryo y Renfe, así como de las aseguradoras de decesos.
Nieto ha puesto en valor la labor “absolutamente trascendente e impagable” de los equipos de psicólogos, que han acompañado a las familias en la “gestión emocional” de la tragedia, con una atención psicológica “que se mantiene aún porque la salud mental es algo que debemos proteger en una situación tan compleja”.
Respecto a la identificación de los 45 fallecidos (22 mujeres y 23 hombres, entre ellos un menor), se ha precisado que en todos los casos, salvo uno, se logró mediante huellas dactilares, aunque en 25 se contrastaron también muestras de ADN. Solo en el caso de una mujer de nacionalidad alemana el proceso se prolongó, ya que fue necesario recurrir exclusivamente al ADN por la incompatibilidad entre los sistemas de huellas de ambos países. Además de esta víctima, el siniestro ha causado la muerte de otras dos personas extranjeras de origen ruso y marroquí.
Para el consejero, el “momento más duro a nivel personal” se produjo el jueves, cuando ya se habían identificado los cuerpos localizados, pero “quedaban dos familias sin recuperar a sus seres queridos. Decidimos asumir el riesgo de llevarlos a la zona cero”, para que pudieran comprobar la complejidad de los trabajos y “cómo se seguía buscando a sus familiares”.
En torno a las 14,30 horas se localizaron los cuerpos y esa misma tarde se practicaron las autopsias y la identificación. “En apenas una hora tenían los restos mortales de sus seres queridos”, ha relatado Nieto, que ha hecho extensivo su agradecimiento a Adamuz, “con su alcalde a la cabeza, y a todos los andaluces que han triplicado las donaciones de sangre, por la solidaridad demostrada”, además de a todos los operativos implicados.
Activación del plan forense y ausencia de fallecidos en traslado
El director del IML de Córdoba ha indicado que esta es la primera ocasión en la que se activa el Plan de actuación médico-forense ante grandes catástrofes desde su aprobación en 2009. Sáez ha detallado que los primeros equipos desplazados desde otras provincias llegaron el lunes a las 9,00 horas y que “gracias a ellos pudimos hacer 25 autopsias en un día”.
Una vez evacuados los heridos, las tareas de levantamiento de los cadáveres que podían ser excarcelados se iniciaron de madrugada, y se movilizaron vehículos de toda la provincia para trasladarlos a las instalaciones del IML. Todos los fallecidos fueron hallados en los dos trenes y en las vías, y “ninguna persona murió en los hospitales ni en las ambulancias”.
Sáez ha añadido que, antes de proceder a cada autopsia, “lo primero era tomar las huellas y muestras genética que eran trasladadas en helicóptero a Madrid para ir acelerando la identificación”. Las primeras autopsias comenzaron a las 8,00 horas del lunes y, en los momentos de mayor carga de trabajo, llegaron a operar hasta cinco equipos de forma simultánea.
Refuerzo del Juzgado de Montoro para la investigación
La Consejería de Justicia ha reforzado también los medios humanos y materiales del Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), que el consejero ha visitado este martes para agradecer a sus profesionales la rapidez en la tramitación y reiterar la voluntad de la Junta de atender las necesidades que surjan durante la investigación judicial.
Desde la semana pasada, este órgano cuenta con dos funcionarios de refuerzo (un gestor procesal y un tramitador), mientras que, de forma temporal, otros dos empleados del Servicio de Tramitación colaboran con el Registro Civil mediante comisiones de servicio sin relevación de funciones.