La Policía Municipal de Valladolid comenzará este viernes, 2 de enero, a imponer multas a los menores de 16 años que circulen en patinete eléctrico, así como a quienes lo hagan sin casco o sin luces y bandas reflectantes durante la noche o en situaciones de mala visibilidad por la meteorología.
Así lo ha recordado el concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca, quien ha señalado que con el inicio del nuevo año se introducen cambios en la normativa de los vehículos de movilidad personal (VMP), aunque solo en determinados puntos, ya que por el momento no será obligatorio ni inscribir el vehículo ni disponer de un seguro en vigor.
El responsable municipal ha detallado que la ordenanza aprobada en octubre contó con un periodo previo de información sobre aspectos clave como el uso obligatorio del casco, la exigencia de portar luces y elementos reflectantes cuando hay oscuridad o condiciones climatológicas adversas, y la limitación de uso de los patinetes a personas mayores de 16 años.
“Estas normas entran en pleno vigor a partir del 1 de enero y, por lo tanto, la Policía Municipal sancionará a aquellos usuarios de los patinetes que en virtud de su seguridad no lleven estas prendas, no lleven estas obligaciones en la conducción de los patinetes, serán sancionados”, ha advertido Gutiérrez Alberca.
No obstante, otra parte de la regulación prevista para principios de este año, como la obligación de contratar un seguro y el registro obligatorio —una suerte de matriculación que permita identificar estos vehículos—, queda aplazada, ya que aún no se ha completado la tramitación del decreto ley correspondiente, una norma que depende de la Dirección General de Tráfico.
En este sentido, ha precisado que su aplicación se demorará más tiempo y ha reclamado desde el Ayuntamiento de Valladolid que esta normativa se apruebe “cuanto antes” porque considera que la ciudadanía y los usuarios necesitan seguridad jurídica en el uso de los patinetes eléctricos. “Y todos podamos sentirnos más confortables con estos nuevos aspectos de la movilidad y, en definitiva, más seguros, más seguridad vial, para tener y prevenir menos accidentes”, ha añadido.
El Consistorio, en un comunicado recogido por Europa Press, ha subrayado que el año 2026 supondrá un punto de inflexión en la regulación de los patinetes eléctricos y otros VMP en España.
Desde este 2 de enero entra en vigor un nuevo marco estatal que fija obligaciones comunes en todo el país, con la finalidad de reforzar la seguridad vial, mejorar la convivencia en el espacio público y asegurar la responsabilidad de los conductores. La normativa estatal incorpora como principales cambios la exigencia de un seguro de responsabilidad civil, la identificación y el registro de los VMP y un endurecimiento de las reglas de circulación, sobre todo en lo relativo al tránsito por zonas no habilitadas y a la protección de los peatones.
Según el Ayuntamiento, estas decisiones responden a una realidad ya asentada en las ciudades, donde el patinete eléctrico se ha consolidado como medio de transporte frecuente, pero también como un desafío para la seguridad y la convivencia en la vía pública.
En paralelo, el Ayuntamiento de Valladolid ha reiterado su petición a la Dirección General de Tráfico (DGT) y al Gobierno de España para que agilicen la aprobación del Real Decreto que debe concretar el registro estatal y el seguro obligatorio de los VMP, ante la confusión que, a su juicio, ha generado entre los usuarios de patinetes eléctricos la falta de desarrollo reglamentario de la norma estatal.
Incremento de atropellos en Valladolid
El Consistorio ha indicado que la experiencia acumulada en ciudades como Valladolid ayuda a entender este refuerzo legal, ya que los datos de los servicios de emergencia y de la Policía Local muestran que entre 2019 y 2024 se produjeron más de 720 atropellos en la capital, con un crecimiento cercano al 10 por ciento en los últimos cinco años.
Aunque la mayoría de estos accidentes implican a vehículos convencionales, los responsables de Tráfico relacionan parte de este repunte con la expansión progresiva de los patinetes eléctricos y con las dificultades iniciales de convivencia con peatones y ciclistas, especialmente cuando se hace un uso inadecuado de estos vehículos.
Los mandos policiales apuntan que el aumento de la siniestralidad no obedece a un solo motivo, sino a una combinación de factores comunes a muchas urbes españolas: mayor número de VMP en circulación, falta de adaptación inicial a las normas, circulación por espacios no autorizados y necesidad de reforzar la cultura de respeto en la vía.
Esta evolución ha puesto de relieve la necesidad de adelantarse mediante regulación, campañas informativas y planificación, con un enfoque preventivo y orientado a la seguridad colectiva.
Valladolid aplica desde hace meses criterios que ahora se extienden al resto del país, ya que el Ayuntamiento ha incorporado los VMP a la calzada, ha vetado su circulación por las aceras, ha reforzado las zonas de velocidad limitada a 30 kilómetros/hora y ha impulsado campañas de concienciación dirigidas tanto a usuarios de patinetes como a peatones.
Las autoridades locales insisten en que estas actuaciones persiguen proteger a todos los usuarios del espacio público y disminuir los conflictos derivados de una movilidad urbana cada vez más diversa.
La entrada en vigor de la normativa estatal permite ahora unificar estos criterios en toda España. Aunque las cifras de siniestralidad difieren entre municipios, la experiencia de Valladolid sugiere que los incrementos detectados responden a causas presentes en numerosos entornos urbanos, lo que refuerza la conveniencia de una regulación homogénea y precisa.
Campaña informativa y enfoque pedagógico
El nuevo marco legal abre una fase en la que la información a la ciudadanía, el cumplimiento de las obligaciones y la coordinación entre administraciones serán claves para avanzar hacia una movilidad urbana más segura, ordenada y compatible con los distintos usos del espacio público.
En Valladolid, esta labor informativa se desarrolla desde hace meses, con un marcado carácter “pedagógico y preventivo”, ha recordado el Ayuntamiento.
El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, destacó en la presentación de estas medidas su orientación didáctica. “Queremos que los ciudadanos conozcan las normas y las asuman como una responsabilidad compartida. Valladolid apuesta por una movilidad moderna y sostenible, pero también por una movilidad segura. El cumplimiento de la normativa es la mejor garantía para una convivencia pacífica en nuestras calles”, señaló el regidor.