Canarias, Azores y Guayana Francesa, en representación y como “voz única” del conjunto de las Regiones Ultraperiféricas (RUP), han escenificado este lunes en Tenerife un frente común de “rechazo unánime” al nuevo marco financiero plurianual de la Unión Europea (UE) para el periodo 2028-34, reivindicando al mismo tiempo el respeto a las particularidades de estos territorios.
En el ‘Foro Horizonte RUP’, el presidente de Azores, José Manuel Bolieiro, ha subrayado que “La UE vale menos si no están las RUP” y ha advertido de que “no es inteligente” reformar “lo que ha funcionado muy bien”, citando expresamente el Posei y la “relación directa” de la Comisión Europea con las RUP.
Ha remarcado que “no existen posiciones distintas” entre las nueve regiones, pues están “convencidos” de que les asiste la “razón política y jurídica”, respaldada por el artículo 349 de la UE. Por ello, ha incidido en que “no se trata de un deseo” sino de una “posición firme”. “No estamos en el ámbito de la subjetividad sino en el deber de cumplir el tratado”, ha añadido.
Bolieiro ha reconocido que es posible abordar cambios en aquello que en la UE “funciona mal”, pero ha defendido que el Posei constituye un ejemplo de “éxito” que debe consolidarse y mantenerse operativo.
En esta misma línea, ha advertido de que la pérdida de la “relación directa” con la Comisión Europea “perjudica a las RUP” y, al mismo tiempo, “reduce la importancia” de las propias instituciones comunitarias.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha señalado que “no corren buenos tiempos” a escala internacional, ya que el orden surgido tras la Segunda Guerra Mundial “está en cuestión”. Aun así, ha defendido que su Ejecutivo continúa apostando por las “ideas fundacionales” de la UE, que supusieron un claro “avance” para los pueblos europeos.
Ha recordado que las RUP cuentan con un reconocimiento específico en el derecho europeo, que obliga a adaptar las políticas generales del continente, y ha mostrado su “mucha preocupación” por los criterios del nuevo marco financiero, basados en una “falsa simplificación administrativa” que “rompe la interlocución” de las RUP con la UE.
El dirigente canario ha reclamado preservar y reforzar el Posei y ha pedido que los fondos de cohesión no resulten “perjudicados”. Ha alertado de que el “daño” que se puede causar a las RUP podría suponer un “retroceso” de hasta 20 o 40 años en calidad de vida y en el desarrollo del sector primario e industrial.
Ha advertido también de que las RUP corren el riesgo de verse sometidas a más carga burocrática y de tener que competir con otros productos que la UE permite entrar en el continente sin exigirles las mismas condiciones.
“Nos estamos jugando mucho, por eso el compromiso de los estados miembros es determinante”, ha señalado, valorando que el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, haya enviado una carta a la presidenta de la CE, Úrsula von der Leyen. “A España, Portugual y Francia les pedimos que sena firmes en la defensa de la condición RUP”, ha añadido.
Clavijo considera que, si no se respetan las especificidades de estas regiones, el proyecto europeo, que atraviesa un “momento bajo” por su “pérdida de protagonismo mundial”, corre el riesgo de convertirse en un “cascarón hueco”. A su juicio, para que la UE continúe como “proyecto de éxito” debe ser “justo con las RUP”.
Por su parte, el presidente de la Asamblea de la Colectividad Territorial de Guayana, Gabriel Serville, ha calificado la reforma propuesta por la Comisión Europea como un “contrasentido histórico”, ya que, en nombre de la simplificación, “se corre el riesgo de renacionalizar y diluir los fondos”, al concentrarse la financiación principal en los estados miembros.
Ha advertido de que, para el sector primario, “el peligro es triple”, puesto que la PAC actúa como “salvaguarda” pero, si las regiones pierden capacidad para “dominar” sus propios recursos, se podría consolidar una “Europa de dos velocidades”.
Ha explicado que, sin la asignación regional específica que reciben las RUP, las empresas de la isla se verían obligadas a “competir de manera frontal” con la Francia continental y con menos recursos, y ha calificado de “fundamental” el Posei para garantizar la soberanía alimentaria.
Serville ha añadido que resulta imprescindible proteger infraestructuras básicas como el suministro de agua o la electrificación, teniendo en cuenta que la población de Guayana se duplicará de aquí a 2050.
Ha insistido en la necesidad de “privilegiar” la política de cohesión y de generar un “entorno global propicio” para las RUP, advirtiendo de que, en caso contrario, se convertirán en territorios “excluidos”, especialmente en el ámbito agrícola, donde existen “normas concebidas para Europa” que no se ajustan a las condiciones del entorno tropical.
Por ello, ha indicado que las RUP esperan “mucho” del nuevo paquete legislativo específico para estas regiones, con el fin de afrontar retos como la deforestación, el envejecimiento de la flota pesquera y los “costes exorbitantes” de los fletes, que provocan un “incremento insoportable del coste de la vida”.
Ha recalcado que la cohesión “es lo que vincula a Guayana con Europa” y ha avisado de que, si el futuro marco financiero no incorpora las particularidades de estos territorios, se “intensificarán” las fronteras, tanto “física como morales y mentales”.
“Que la UE asuma su diversidad y pueda mirar a los ojos de estos territorios con confianza y no con condescencia”, ha concluido.