Martínez rechaza extrapolar Aragón y reclama consenso sobre la lista más votada en Castilla y León

Carlos Martínez rechaza extrapolar Aragón a Castilla y León, reclama consenso sobre la lista más votada y alerta del papel de Vox y la derecha.

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El secretario autonómico del PSOE y candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, ha subrayado este lunes que "toca hablar de Castilla y León" y ha reclamado que no se trasladen a la Comunidad los resultados de otros territorios, como Aragón. A su juicio, quien lo haga "está haciendo un flaco favor a la inteligencia de los castellanos y leoneses", ya que, como ha remarcado, "saben perfectamente lo que se juegan el próximo 15 de marzo, una rendición de cuentas de 40 años de gobierno de la derecha".

Martínez ha sostenido que esas cuatro décadas de mandatos del PP en Castilla y León, "con siete al frente de Alfonso Fernández Mañueco", han significado "una etapa marcada por la parálisis y el inmovilismo", con "sólo tres presupuestos aprobados" y "el abandono de la nueva estructura sanitaria", lo que, según ha indicado, evidencia "la situación de declive" de la Comunidad.

El dirigente socialista ha recalcado que, antes de entrar a valorar los resultados electorales del domingo, "lo que corresponde es hablar de Castilla y León". Aun así, ha admitido que hay certezas que deben servir para la autocrítica interna en el Partido Socialista.

En esta línea, ha reiterado que no es válido proyectar los datos de otras autonomías sobre Castilla y León. "Aquí lo que nos jugamos es más de lo mismo o el cambio con el PSOE". "La anomalía democrática que supone el gobierno de 40 años del Partido Popular no sucede en ninguna otra comunidad autónoma de este país", ha remarcado, convencido de que el PSOE "es capaz de salir a ganar estas elecciones con rotundidad y convencimiento".

Por este motivo, ha vuelto a plantear un entendimiento entre las dos principales fuerzas políticas en torno a la lista más votada. "Nosotros asumiremos el Gobierno si somos los más votados, con mayor respaldo de confianza de la ciudadanía, más votos y más escaños. Y haremos lo mismo si es el Partido Popular el que gana, buscando esa banda ancha de consenso, esa serenidad que en Portugal se ha dado y que está dando resultados", ha propuesto.

Martínez ha defendido la necesidad de rebajar la tensión política. "Hay que alejarnos de la crispación, hablar de los problemas que tiene Castilla y León, reivindicar la comunidad en el ámbito nacional y europeo y, a partir de ahí, confrontar proyectos políticos", ha señalado, reivindicando que el PSOE ofrece "un proyecto territorial, comarcalizado y provincializado, que atiende a los derechos de la ciudadanía y genera competitividad en el territorio", con el propósito de que "la ciudadanía vuelva a confiar".

En su reflexión, ha advertido de la lectura que debe hacerse del auge de determinadas fuerzas. "Cuando la ciudadanía respalda opciones populistas que plantean soluciones sencillas a problemas complejos, tenemos que saber interpretarlo", ha apuntado, para enlazar con la necesidad de que el PSOE "se visualice como un partido capaz de poner soluciones encima de la mesa que den respuesta a los problemas reales de la gente".

El candidato ha admitido que los ámbitos donde se detecta un mayor apoyo a esas formaciones suelen ser "rurales, olvidados, con una carencia importante de infraestructuras, también sanitarias y educativas", y con "un horizonte de oportunidades limitado por el abandono de las administraciones públicas".

En este contexto, ha insistido en que el PSOE de Castilla y León impulsa un proyecto que "ponga el foco en la planificación territorial y en la cobertura de los derechos de la ciudadanía", con el objetivo de "generar infraestructuras que aporten competitividad al territorio" y frenar "la ruptura de confianza en las instituciones" que, a su entender, encarna "el partido de la derecha". Esta autocrítica, ha dicho, es el primer paso que el PSOE debe asumir tras los comicios. "Es el objetivo que llevamos trabajando este último año", ha recordado.

Durante su intervención, Carlos Martínez ha aludido también a la política estatal y ha ironizado sobre el papel del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, al que ha descrito como alguien que "se ha revelado como un gran estadista electoral", para matizar inmediatamente que, en realidad, se trata de "un fracaso total y absoluto". Según ha expuesto, Feijóo "ha querido adelantar unas elecciones nacionalizando los argumentos y, con esa nacionalización, jibarizar su representación parlamentaria en el Gobierno de Aragón".

En su opinión, "hoy por hoy, Feijóo es el caballo de Troya del propio Partido Popular, porque está entregándoselo a la extrema derecha, mimetizándolo con la extrema derecha, y creo que es algo que tiene que hacérselo mirar", ha añadido Martínez, que considera que el líder gallego "está dependiendo permanentemente de esa extrema derecha".

"CHEQUE EN BLANCO" PARA VOX

En relación con las elecciones aragonesas, Martínez ha advertido de que "todo el mundo va a mirar al Partido Popular". "Todos somos conscientes de lo que va a pasar: el cheque en blanco que le va a poner Vox para que le dé el gobierno". Sin embargo, ha recalcado que también "hay que mirar qué va a hacer Vox", porque "tiene que decidir entre dos opciones: si quiere influir en los gobiernos o quiere ser gobierno; si quiere sustituir al PP o seguir siendo su muleta permanente". A su entender, esta disyuntiva "va a clarificar las posiciones políticas en el futuro más cercano".

El dirigente socialista ha remarcado que este análisis "no tiene que ver directamente con Castilla y León", pero lo ha presentado como "una reflexión necesaria" sobre la evolución de los partidos de la derecha.