Más de 100.000 kilos de velas parten de Andújar para alumbrar la Semana Santa en toda España

Una cerería centenaria de Andújar envía más de 100.000 kilos de velas artesanales de cera de abeja para procesiones y cultos de Semana Santa en España.

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Una trabajadora de Cera Bellido cuelga cirios. CERA BELLIDO

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Más de 100.000 kilos de cirios, hachones y otros modelos de vela están saliendo estos días de la histórica factoría Cera Bellido SA, con sede en Andújar (Jaén), para iluminar procesiones y cultos de Semana Santa en numerosos puntos de España.

“El año ha sido bueno, principalmente, porque la Semana Santa de 2025 fue buena en cuanto a lo meteorológico y casi todas las hermandades salieron. Nosotros dependemos mucho del tiempo porque las velas se pueden guardar. Si un año llueve mucho, las hermandades no salen, guardan los cirios y no se pide que para el siguiente”, ha explicado a Europa Press el gerente de esta firma familiar, Javier Bellido.

Sus velas llegan “prácticamente por toda España”, con especial presencia en Andalucía, donde destacan enclaves como Sevilla, Córdoba, Jerez, Málaga o Jaén, además de otros destinos del norte peninsular, como León, Zamora y Palencia.

Ese alcance refleja la fidelidad de una amplia cartera de clientes que Bellido ha querido reconocer y que vincula, sobre todo, a la “singularidad” de un oficio que se remonta a la segunda mitad del siglo XIX. La empresa cuenta con marca registrada desde 1889 y, desde 1892, incorpora como logotipo el Santuario de la Virgen de la Cabeza, utilizando cera virgen de abeja tratada de forma natural.

Frente a otras materias como la parafina, esta cera “es todo ventajas”, ya que genera un humo blanco que “no ensucia” y “protege” las tallas y enseres de las cofradías; además, “dura más” y ofrece una luz “más blanca, más fuerte”.

“En Andújar, ha habido una tradición apícola de colmenas de toda la vida y los apicultores de la zona son los que nos traen la cera de abeja”, ha señalado Bellido, que destaca la alianza entre estos oficios locales.

Una vez obtenida de las colmenas, la cera se somete a un proceso de preparación, limpieza y decoloración para que el característico tono miel se transforme en el marfil habitual. Esta fase puede ejecutarse de forma química, mediante ácidos compuestos que oxidan la cera, o mediante un blanqueo natural como el que aplica esta casa andujareña utilizando la luz del sol.

“Si se hace con productos químicos, aparte del color, pues pierde otras cualidades. Nosotros lo que hacemos, no tenemos constancia de que lo haga nadie más, es blanquearlo al sol. Tenemos unas terrazas y cuando empieza el buen tiempo, en mayo, se extiende en ellas la cera de abeja se riega todos los días, se le da la vuelta y, lo mismo que el sol se come el color de una camiseta, se come también el de la cera”, ha explicado.

Proceso artesanal y clientes

Con la cera ya lista, se pasa a la fase de conformado de los distintos tipos de velas que se encenderán en la Semana Santa, mediante “un proceso de fabricación que también es completamente artesanal”. Por ello, la compañía cuenta con la Carta de Artesano concedida por la Junta de Andalucía.

La cera de abeja constituye la base de una amplia gama de velas y cirios, que pueden ser de composición cien por cien cera o incluir un porcentaje menor combinado con otros componentes como la parafina o estearinas procedentes de grasas vegetales, también de alta calidad y sin humos dañinos, pero con un coste más ajustado.

La producción se adapta a las necesidades concretas de cada encargo, dado que no existen medidas estándar: cada hermandad o institución fija color, longitud y grosor. Estas velas no solo se verán en las procesiones, sino también en los actos de culto que se multiplican durante la Cuaresma y la inminente Semana de Pasión.

Además de hermandades y cofradías, especialmente activas en estas fechas, catedrales, monasterios y conventos figuran entre los clientes habituales de esta empresa de Andújar fundada por Francisco Bellido Rubio, que en ocasiones también ha suministrado velas para producciones cinematográficas.