Un total de 580 clientes de Endesa continúan sin suministro eléctrico después del paso, en la mañana de este lunes, de la borrasca Leonardo por la provincia de Sevilla. La empresa ha informado de que 21 vehículos de brigadas técnicas han quedado “bloqueados” por el mal estado del terreno y se han detectado 42 conductores partidos, 31 torres dañadas o desplomadas y 18 árboles caídos sobre líneas eléctricas, entre otros desperfectos.
“Endesa sigue manteniendo un contacto fluido con las autoridades locales, provinciales y regionales competentes, para trasladar información actualizada sobre los trabajos de recuperación”, ha indicado la compañía en declaraciones a Europa Press. La eléctrica ha presentado “disculpas” a los usuarios afectados por los “inconvenientes derivados de esta borrasca” y ha subrayado que está destinando “todos los recursos disponibles para recuperar el servicio lo antes posible, salvaguardando en todo momento la seguridad de las personas”.
Desde la semana pasada, Endesa tiene en marcha un plan operativo de emergencia para atender “en el menor tiempo posible” las incidencias en la red provocadas por la intensidad de los fenómenos meteorológicos que está padeciendo Sevilla. El encadenamiento de dos temporales, Kristin y Leonardo, con rachas de viento de hasta 130 km/h y efectos de “huracán”, ha causado numerosos daños en los tendidos eléctricos aéreos, como cables conductores seccionados, torres dobladas o abatidas por la fuerza del viento y árboles, ramas y otros objetos que han impactado contra la infraestructura.
La “prioridad” de Endesa es restablecer el suministro eléctrico lo antes posible. Para ello, los equipos técnicos están ejecutando trabajos de reposición que implican “soluciones provisionales”, más ágiles de implementar, como el levantamiento de postes temporales, el refuerzo de torres afectadas o la colocación de grupos electrógenos. Estas medidas se adoptan porque el estado del terreno impide el acceso de maquinaria pesada y las fuertes lluvias no permiten el fraguado del hormigón empleado en los apoyos definitivos.
Para reforzar estas actuaciones, los operarios están recurriendo a toda la tecnología disponible, entre ella el uso de drones para el tendido de cables. Al mismo tiempo, se programan ya los trabajos de reposición definitiva, que se llevarán a cabo en cuanto las condiciones del suelo y la meteorología lo hagan posible. No obstante, la previsión de nuevas borrascas de intensidad similar o superior durante la semana amenaza con complicar estas tareas.
Así, desde el pasado martes 27 de enero, Endesa mantiene desplegados todos sus medios humanos y técnicos, que “han estado trabajando día y noche, sin descanso, para poder restablecer el servicio en unas condiciones meteorológicas muy adversas”. Durante el paso de ambos temporales, las rachas de viento han impedido los trabajos en altura “por seguridad de los operarios” y los problemas de acceso provocados por la caída de árboles y las inundaciones han dificultado seriamente la llegada rápida a los puntos más afectados.