Mercadona ha puesto en marcha un cambio relevante en la forma de vender pescado en sus supermercados. La cadena apuesta ahora por un modelo basado en productos preparados en bandejas, listos para consumir o cocinar, que sustituyen en parte el formato tradicional de mostrador.
El objetivo principal es reducir el tiempo que pasa desde que el pescado sale del agua hasta que llega al consumidor, mejorando así la frescura y la calidad final del producto.
Por qué Mercadona ha cambiado el modelo
La decisión llega tras años de análisis del comportamiento de los clientes. Según la compañía, la experiencia en casa no siempre era la esperada con el modelo anterior.
A partir de datos recogidos en tiendas, encuestas y pruebas, Mercadona ha optado por adaptar su oferta a un consumo más rápido y práctico.
El nuevo sistema permite:
- Reducir tiempos de espera en tienda
- Facilitar la compra
- Ajustar mejor el producto a la demanda real
Cómo es el nuevo pescado en bandejas
El cambio se centra en ofrecer pescado ya preparado en distintos formatos:
- Filetes
- Rodajas
- Piezas enteras listas para cocinar
Todo ello envasado y listo para llevar, lo que elimina la necesidad de manipulación en tienda y agiliza el proceso de compra.
La duda clave: ¿se puede congelar?
Una de las preguntas más frecuentes de los clientes es si este pescado se puede congelar. Mercadona confirma que sí, aunque con recomendaciones:
- Si la bandeja está abierta, usar bolsas herméticas
- Consumirlo preferiblemente en un plazo de un mes
- Si se recongela, cocinar completamente (más de 70ºC durante al menos dos minutos)
Además, puede conservarse varios días en nevera sin problema.
Un cambio ligado a la transformación de sus tiendas
Este nuevo modelo forma parte de la evolución hacia la llamada “Tienda 9”, el plan de modernización de Mercadona con una inversión prevista de miles de millones de euros.
Este sistema reorganiza las tiendas para:
- Dar más protagonismo a los productos frescos
- Mejorar la eficiencia interna
- Reducir consumo energético y de agua
También introduce espacios centralizados de preparación que permiten mejorar el control y la calidad del producto.
Qué implica este cambio para los clientes
Más allá del formato, el nuevo modelo supone un cambio en la forma de comprar pescado:
- Compra más rápida
- Menos esperas
- Producto más homogéneo
- Mayor control de calidad
A cambio, se reduce el peso del modelo tradicional de pescadería personalizada.