La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presidirá este miércoles el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), donde someterá a las comunidades autónomas el nuevo esquema de financiación autonómica, diseño que ya ha suscitado un amplio rechazo tanto en territorios gobernados por el PP como entre parte de los dirigentes socialistas al haberse negociado previamente con ERC.
Los consejeros autonómicos están convocados a partir de las 10.30 horas en la sede del Ministerio de Hacienda. No obstante, las comunidades han ido fijando públicamente sus posiciones desde que Montero diera a conocer las líneas maestras del nuevo modelo el pasado viernes en una rueda de prensa.
Entre los elementos centrales del proyecto figura el aumento del porcentaje de cesión del IRPF a las autonomías, que pasaría del 50 por ciento al 55 por ciento, y del IVA, que subiría del 50 por ciento al 56,5 por ciento, lo que, según el Gobierno, permitirá incrementar los recursos en 16.000 millones de euros en el año 2027.
El Ejecutivo ha redefinido también el concepto de población ajustada, la variable que fija el número de habitantes computables de cada autonomía, ponderando factores que inciden en el coste de prestación de los servicios públicos y en las necesidades de financiación de cada territorio.
En el ámbito tributario, otra de las modificaciones previstas es la incorporación a la cesta de impuestos del sistema del impuesto de patrimonio, el impuesto sobre depósitos bancarios, el tributo sobre actividades de juego y el impuesto sobre el depósito de residuos en vertedero.
Las autonomías del PP acuden con su propia propuesta
Tras la presentación de la propuesta de financiación autonómica, los gobiernos regionales del PP reaccionaron de inmediato para mostrar su oposición, alegando que el modelo se habría cerrado de antemano con el líder de ERC, Oriol Junqueras, en una reunión en La Moncloa.
Las comunidades gobernadas por el PP sostienen que el diseño planteado es un "parche" y centran sus críticas en la ordinalidad, que sí se respetará en el caso de Cataluña, mientras que el Gobierno no ofrece la misma garantía para el resto de autonomías. De hecho, algunos Ejecutivos regionales han advertido de que podrían recurrir a los tribunales ante este escenario.
En este contexto, las comunidades del PP llegarán al CPFF de este miércoles con un documento propio sobre financiación autonómica, elaborado en coherencia con las bases que Alberto Núñez Feijóo y los presidentes autonómicos del PP suscribieron el 6 de septiembre de 2024 en el Palacete de los Duques de Pastrana, en Madrid. Esos principios también se recogieron en la carta remitida por los consejeros de Hacienda del PP al Gobierno en febrero de 2025, en pleno debate sobre la quita de la deuda autonómica.
Con todo, ese texto no concreta criterios de reparto de los fondos y se limita a plantear que la discusión se aborde de forma multilateral en los distintos órganos de cooperación. Además, existen diferencias internas entre los propios "barones" del PP, ya que algunos líderes autonómicos prefieren esperar a que Montero precise su propuesta antes de fijar una posición más contundente.
Críticas desde varias federaciones socialistas
Las reticencias no se limitan a las autonomías del PP. Algunos responsables territoriales del PSOE también han expresado sus reservas sobre el nuevo modelo. El dirigente socialista que se ha mostrado más beligerante ha sido Emiliano García-Page, fiel a su línea crítica, que incluso ha llegado a reclamar la convocatoria de elecciones generales.
"Antes de que avance un atropello de esta naturaleza a lo que somos como país, y que decidan los independentistas cómo se reparte la riqueza de España, --de esa España que ellos quieren romper--, antes que eso, prefiero que hablen los españoles", proclamó Page.
La otra comunidad gobernada por el PSOE, el Principado de Asturias, también ha manifestado sus dudas respecto a la nueva financiación autonómica, aunque con un tono más moderado. El consejero de Presidencia, Guillermo Peláez, señaló que aguardarán al CPFF convocado esta semana para conocer con detalle el contenido del acuerdo.
El PSOE de Castilla y León igualmente ha rechazado de forma tajante el nuevo modelo al considerarlo "insuficiente e injusta" con la comunidad, según manifestó su secretario autonómico, Carlos Martínez.
Mientras tanto, desde Ferraz y desde federaciones alineadas con la dirección federal se esfuerzan en defender la propuesta del Gobierno, insistiendo en que proporcionará más recursos a todas las autonomías y abriendo un debate que se prevé central en las próximas citas electorales.
Arranque formal del nuevo modelo de financiación
El itinerario institucional del nuevo sistema de financiación autonómica se inicia oficialmente este miércoles en el seno del CPFF. En este foro, el Estado cuenta con el 50 por ciento de los votos, por lo que el Gobierno confía en sacar adelante su propuesta con el respaldo de Cataluña, que ya ha expresado públicamente su apoyo al modelo pactado con ERC.
Tras la reunión del CPFF, el Ministerio de Hacienda prevé abrir una ronda de encuentros bilaterales de carácter técnico con cada Ejecutivo autonómico para analizar de forma detallada los distintos componentes del sistema.
Una vez culminada esa fase, el Gobierno someterá a audiencia pública el proyecto de ley orgánica que recogerá el nuevo modelo y, posteriormente, el texto regresará al Consejo de Ministros para una segunda aprobación antes de remitirse al Congreso de los Diputados, donde el Ejecutivo espera reunir los apoyos necesarios.
La ministra ha precisado que todo el diseño debe articularse mediante una ley orgánica, con articulado completo, que sustituya al actual marco de financiación autonómica. Según las estimaciones del departamento, la redacción de ese texto podría estar ultimada en un plazo aproximado de dos meses.
Pese a ello, algunos de los grupos parlamentarios que sostienen al Gobierno ya han adelantado su oposición al planteamiento presentado por Montero, lo que anticipa una tramitación compleja en las Cortes.