Muere Fernando Esteso, referente del cine popular de la Transición
El actor y humorista Fernando Esteso ha fallecido a los 80 años, dejando una trayectoria estrechamente vinculada al cine popular español de finales de los años setenta y comienzos de los ochenta. Su figura quedó asociada a una etapa concreta de la historia cultural del país, marcada por el final de la dictadura y la apertura de nuevos espacios de libertad en el ámbito social y creativo.
Esteso desarrolló su carrera en un momento de profunda transformación de la sociedad española, cuando el público comenzaba a acceder a contenidos hasta entonces vetados por la censura. Su cine conectó con una audiencia mayoritaria que encontró en la comedia una forma de entretenimiento y de desahogo, en un contexto de cambio político y social.
El destape como fenómeno político no reconocido
El llamado cine del destape, del que Esteso fue uno de sus grandes iconos, no nació como un proyecto ideológico ni como una estrategia consciente de transformación política. Fue, ante todo, la expresión de una pulsión social largamente contenida, pero sus efectos tuvieron una dimensión política innegable. Rompió tabúes morales impuestos durante el franquismo, ridiculizó figuras de autoridad —policías, curas o burócratas— y normalizó libertades antes prohibidas sin necesidad de pasar por el BOE.
Mientras la Transición se negociaba en despachos y se escribía en editoriales, en los cines se ensayaba otra pedagogía democrática, más vulgar, más caótica y, precisamente por eso, más popular. Una forma de socialización política que nunca fue reconocida como tal, pero que acompañó el cambio de época de millones de ciudadanos.
Uno de los actores principales de esa 'España incómoda'
Fernando Esteso encarnó al perdedor, al buscavidas, al español medio sin épica ni heroísmo. No simboliza la modernidad europeísta ni el consenso elegante, sino una España deslenguada, excesiva y contradictoria que también formó parte del país real.
Esa España, relegada durante años al margen del prestigio cultural, reaparece hoy en muchos debates sobre clase, identidad y desprecio a lo popular. Esteso no representó una anomalía, sino un espejo en el que una parte del país se reconoció sin filtros.
Cultura popular y memoria social
Más allá de la valoración crítica de su filmografía, la trayectoria de Esteso permite entender cómo una parte importante de la población vivió aquellos años de transición. Para muchos espectadores, el cambio de época se experimentó también a través del cine y del humor, lejos de los discursos institucionales y políticos.
Su personaje habitual —el perdedor, el buscavidas, el hombre común— conectó con una España reconocible, cotidiana y sin épica, que encontró en la comedia un espacio de identificación. Esa dimensión popular explica la perdurabilidad de su figura en la memoria cultural del país.
Los líderes aragoneses le homenajean
A las muestras de condolencia se sumó la ministra y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, que destacó la dimensión popular del actor y su arraigo aragonés. “Se nos ha ido Fernando Esteso, maño de Zaragoza y actor irrepetible”, señaló, subrayando que su trabajo hizo reír a varias generaciones y que su figura forma parte de la memoria colectiva del país, antes de trasladar un mensaje de afecto a sus familiares y seres queridos.
También el presidente de Aragón, Jorge Azcón, anunció que Fernando Esteso recibirá la Medalla al Mérito Cultural de Aragón a título póstumo, junto a Carmelo Artiaga. Azcón destacó que Esteso llevó el acento aragonés por toda España y fuera de ella, representando una forma de ser ligada al carácter de la comunidad: “joviales, socarrones y divertidos”, un legado cultural que, según subrayó, merece el reconocimiento institucional.