Cada mañana y cada tarde se repite la misma escena en muchos colegios de Madrid: coches detenidos en doble fila, intermitentes activados y conductores confiando en que será cuestión de segundos. La maniobra parece rápida, casi automática. Pero no es legal.
La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que detener el vehículo en doble fila puede ser sancionable, incluso aunque el conductor no abandone el coche. En determinados supuestos, la multa puede alcanzar los 200 euros si se considera que se obstaculiza la circulación o se genera riesgo.
Encender las luces de emergencia no autoriza a parar en doble fila
Uno de los errores más extendidos es pensar que activar los intermitentes convierte la parada en válida. No es así. Las luces de emergencia solo sirven para advertir al resto de usuarios de la vía, pero no legalizan una detención en un lugar prohibido.
En zonas escolares, donde el tráfico se concentra en franjas muy concretas, cualquier vehículo que bloquee parcialmente el carril puede obligar a otros conductores a invadir el sentido contrario o realizar maniobras bruscas. Y eso es precisamente lo que puede convertir una parada “rápida” en una infracción.
Parar y estacionar no es lo mismo
La normativa distingue entre parada y estacionamiento. Se considera parada cuando el vehículo se detiene menos de dos minutos y el conductor permanece dentro, preparado para reanudar la marcha de inmediato.
Sin embargo, si se supera ese tiempo o el conductor abandona el coche, pasa a considerarse estacionamiento. En ambos casos, si la maniobra se realiza en doble fila y genera obstáculo o peligro, puede ser sancionable.
Más allá de la multa: los riesgos reales
El problema no es solo económico. En entornos escolares confluyen peatones, menores, autobuses y vehículos particulares en espacios reducidos. Un coche detenido en doble fila puede crear puntos ciegos que impiden ver a un niño cruzando, dificultar la salida de otros vehículos o generar retenciones que aumentan la tensión al volante.
La DGT insiste en que la seguridad vial en zonas escolares requiere especial precaución precisamente porque son puntos sensibles en determinadas horas del día.
Otras sanciones frecuentes en la puerta del colegio
La doble fila no es la única práctica habitual que puede acabar en multa. También son sancionables:
- Aparcar en zonas de carga y descarga fuera del horario permitido.
- Ocupar plazas reservadas para personas con movilidad reducida sin autorización.
- Estacionar sobre pasos de peatones o aceras.
- Aparcar frente a vados correctamente señalizados.
- Superar el tiempo permitido en zonas reguladas.
En la mayoría de estos casos, las sanciones pueden alcanzar igualmente los 200 euros.