El Gobierno de Navarra ha reclamado a la organización de la Korrika “que adopten las medidas necesarias para desterrar la presencia” de fotografías y símbolos de presos de ETA, y les ha pedido “una reflexión” para que esta cita “sea lo que es: un espacio de encuentro”.
La vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo, expuso esta posición en el pleno del Parlamento foral, al contestar a una pregunta oral del PPN sobre los incidentes registrados en la última edición de la carrera.
Ollo recordó que el Ejecutivo navarro “lleva participando, de una manera u otra, en las diferentes ediciones de la Korrika, por entender, al igual que miles y miles de navarras y navarros, que es una iniciativa cultural y social en favor del euskera, lengua propia y patrimonio cultural” de la Comunidad. Defendió que el impulso al euskera debe hacerse “desde el respeto y al margen de la instrumentalización política”.
Según subrayó, “esta es la postura del Gobierno sobre este tema, muy clara, y que ya adelantó este domingo la propia presidenta, como también con rotundidad expresó nuestro rechazo a cualquier exhibición durante el desarrollo de la Korrika de imágenes, fotografías o símbolos vinculados a personas condenadas por delitos de terrorismo, como los que se han producido de nuevo en esta edición a su paso por Navarra”.
Para la consejera, este tipo de actuaciones “supone un homenaje público hacia personas que han causado mucho dolor en nuestra tierra y revictimizan de nuevo a las víctimas del terrorismo y a sus familiares”. En esta línea, enfatizó que “condenamos la exhibición de fotografías de personas que provocaron mucho dolor”.
Ollo consideró “más terrible, si cabe, es si a quien se le pone una foto de una persona condenada por terrorismo en la camiseta es a un niño que porta el 'lekuko'. Condenamos estas actuaciones minoritarias, pero no por ello menos preocupantes”, y añadió que “flaco favor le hacemos al euskera si permitimos que una minoría aproveche la imagen de la Korrika para legitimar la violencia como herramienta política”.
Reivindicó que “apoyamos el euskera, participamos en la Korrika, pero condenamos la revictimización que supone exhibir fotos de sus asesinos a la que se somete a las víctimas de ETA”. A su entender, “hechos como la exhibición de fotos de personas condenadas por terrorismo no contribuyen a impulsar el euskera como elemento de cohesión y convivencia”.
También criticó “tampoco discursos” como el del portavoz del PPN, Javier García, “que intentan crear división en esa ciudadanía navarra que ha salido a las calles y pueblos navarros a reivindicar con orgullo nuestra lengua”. “Porque flaco favor le hacemos al euskera si lo metemos en la confrontación política”, remarcó.
Desde las filas populares, Javier García censuró que la presidenta, María Chivite, haya sido “incapaz de dar la cara” ante esta cuestión y se haya “escondido en sus socios”. Afirmó que “entiendo que no quiera dar la cara ante todo lo que ha sucedido y, sobre todo, a la humillación que provoca día tras día a las víctimas del terrorismo de ETA. Es una vergüenza tener una presidenta que no da la cara y, sobre todo, que no respalda y defiende a todas las víctimas del terrorismo”.
Para García, “es una humillación” ver a Chivite “que no da la cara” y “que siga de la mano con quienes no condenan el terrorismo de ETA”. “A mí me daría vergüenza seguir día tras día con ellos gobernando”, afirmó, insistiendo en que “se le recordará día tras día por humillar a todas y cada una de las víctimas del terrorismo de ETA”. A su juicio, “lo que vimos en la Korrika es lamentable” y “lo que debe hacer el Gobierno de Navarra es evitar, eliminar el riego de dinero público que se le da a la Korrika”.
En el mismo debate intervino el portavoz de Vox, Emilio Jiménez, que formuló otra pregunta sobre esta cuestión y reprochó al Ejecutivo que “no va a hacer nada” y “solamente venden humo”.
Jiménez sostuvo que “no se puede permitir que en una fiesta, de la lengua o de lo que sea, se utilicen a niños, se lleven imágenes de terroristas, de asesinos”. “No se puede permitir. Ese fin no justifica los medios”, afirmó, acusando al Gobierno de que “ustedes son los que hacen daño al euskera en este sentido”. Aseguró que “y es una bofetada en la cara de las víctimas de toda Navarra esa exaltación del terrorismo, apoyada año tras año por todas las instituciones”.
Frente a estas críticas, Ana Ollo reiteró su rechazo a los hechos denunciados y reprochó a Vox que “están aprovechando este hecho condenable para criticar al Gobierno de Navarra y, de paso, para denigrar al euskera” dentro de lo que definió como su “política destructiva”.
La consejera pidió a Jiménez que “no busque como excusa un hecho, la exhibición de fotografías de condenados por terrorismo, que como hemos dicho consideramos condenable y por la que hemos pedido a sus organizadores, más allá de una reflexión ética, que adopten las medidas necesarias para desterrar la presencia de estos símbolos que provocan dolor a las víctimas, y deje de utilizar su sufrimiento para cargar contra una de nuestras lenguas, el euskera”.