ONG y activistas condenan los cánticos islamófobos en el amistoso España-Egipto: “Es un discurso de odio”

Lamine Yamal y organizaciones de derechos humanos exigen medidas urgentes contra la islamofobia en los estadios españoles

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Amistoso España-Egipto | Europa Press

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El RCDE Stadium de Cornellà-El Prat se convirtió en escenario de indignación este martes durante el partido amistoso entre España y Egipto, cuando una sección de la grada entonó de forma reiterada el cántico “Musulmán el que no bote”.

La reacción no se hizo esperar: organizaciones de derechos humanos, ONG y figuras del deporte denunciaron estos actos como islamofobia y un discurso de odio, subrayando que estos comportamientos no son casos aislados, sino parte de un patrón de intolerancia que amenaza la cohesión social en España.

Rechazo de las ONG

Movimiento contra la Intolerancia calificó los cánticos de “islamofobia” y alertó de que constituyen una infracción legal, tanto desde la ley contra el racismo y la violencia en el deporte como desde el código penal. Su portavoz, Esteban Ibarra, enfatizó que estos gritos no deben ocultarse tras la etiqueta de racismo general, señalando que este tipo de ataques tienen un enfoque religioso que requiere atención específica.

Por su parte, SOS Racismo señaló que los cánticos son “una muestra más de sentimientos islamófobos que subyacen en la sociedad española”. Su portavoz, Mikel Araguás, pidió la aplicación inmediata de los protocolos antirracismo en los partidos para detener este tipo de conductas y denunció la normalización progresiva de la discriminación en espacios deportivos de todo tipo.

Asimismo, ACCEM condenó los comportamientos, destacando que los mensajes de odio vulneran la dignidad de las personas y dañan la cohesión social, alertando sobre el riesgo de que estos actos sean percibidos como aceptables si no se sancionan.

Lamine Yamal y la respuesta del deporte

Por su parte, el jugador del FC Barcelona y la selección española, Lamine Yamal, se pronunció en sus redes sociales: “Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable. Usar una religión como burla en un campo deja a esos aficionados como personas ignorantes y racistas”.

El delantero subrayó que este tipo de comportamientos no representan a la sociedad española, y llamó a la reflexión y al respeto.

La Unió de Comunitats Islàmiques de Cataluña expresó su indignación y solicitó una investigación inmediata para identificar a los responsables, exigiendo a las autoridades y organismos deportivos una condena firme y medidas efectivas. La organización también pidió a la comunidad musulmana prudencia y pedagogía, evitando reacciones que puedan alimentar la confrontación.