Otegi atribuye la matanza del 3 de marzo a una operación del Estado contra el movimiento obrero vasco

Otegi acusa al Estado de orquestar la matanza del 3 de marzo en Vitoria-Gasteiz como una operación de castigo contra el movimiento obrero vasco.

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Arnaldo Otegi en el acto pol tico para recordar la masacre del 3 de Marzo CARLOS GONZALEZ-EUROPA PRESS

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El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha reclamado “la responsabilidad del Estado” en la ‘matanza del 3 de marzo’ de 1976, al entender que se trató de “una operación de Estado de represión estructural, y de castigo al movimiento obrero vasco, que había levantado las banderas de la libertad nacional y del socialismo”.

Durante su intervención, Otegi se ha dirigido a “los fascistas” que llevaron a cabo aquella actuación, subrayando que, 50 años después, “el movimiento obrero vasco está aquí, de pie y con las mismas banderas, reivindicando la soberanía nacional del pueblo vasco y el socialismo”.

El dirigente abertzale ha tomado parte en un acto político celebrado en Vitoria-Gasteiz con motivo del 50 aniversario de la ‘matanza del 3 de marzo’, en el que también han participado la portavoz municipal de EH Bildu, Rocio Vitero, y la exalcaldesa de Derry City & Strabane (Irlanda) por Sinn Féin, Sandra Duffy, quien ha expresado su “apoyo” a las víctimas.

Según ha explicado el líder de la coalición soberanista, lo sucedido hace cinco décadas en Vitoria-Gasteiz “no fue casualidad”, sino “una operación de Estado, de represión estructural, que siguió todo el diseño de la Transición” y que se enmarca en otros episodios de aquella época, como “los Sanfermines de Iruña, los pactos de la Moncloa y como el autogolpe del 23 de febrero”.

A su entender, con la actuación del 3 de marzo el régimen pretendía dejar claro que “la Transición la dirigían los mismos sectores oligárquicos, militares y judiciales que habían sostenido 50 años la dictadura de Francisco Franco”.

En esta línea, ha remarcado que “estaban dispuestos a hacer lo que fuera necesario para que la Transición fuera limitada y no pudiera ser desbordada por las clases populares y trabajadoras. Fue una operación de castigo al movimiento obrero vasco que había combatido la dictadura y que había levantado las banderas de la libertad nacional y del socialismo en nuestro país. Ese era el objetivo, dar una lección disciplinar al pueblo vasco y a sus trabajadores”.

Otegi ha incidido en que “no fue la decisión de un ministro del Interior ni tan siquiera de un mando policial”, sino “una operación de Estado que tenía los objetivos de poner claros los límites de aquello que se llamó modélica transición española”, ha señalado, insistiendo en la necesidad de que el Estado asuma su “responsabilidad”.

En este contexto, ha recordado que “aquellas luchas sindicales ponían en riesgo un modelo cerrado de transición que buscaba fijar la tres parámetros claros para el futuro; unidad del Estado, unidad de España, defensa del capitalismo y la propiedad privada e impunidad sobre los sectores que habían sostenido el Franquismo”.

El coordinador general de EH Bildu ha recalcado que la izquierda abertzale “no viene hoy a aquí a conmemorar el asesinato de trabajadores en Gasteiz hace 50 años”, porque “siempre estuvo aquí desde el inicio y hasta que se haga justicia y el Estado reconozca su responsabilidad en los hechos acaecidos en Gasteiz”.

Asimismo, ha tenido un gesto de reconocimiento hacia la asociación Martxoak 3, a la que ha agradecido “de corazón” su labor en la preservación de la memoria de lo ocurrido durante estos 50 años.