Page reclama que las medidas anticrisis no sean un yo invito y tú pagas y afea que no se haya consultado a las CCAA

García-Page alerta de que el plan anticrisis por la guerra de Irán no puede cargarse sobre las CCAA y avisa de riesgos para sanidad y educación.

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El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado este viernes su deseo de que el nuevo plan anticrisis que prepara el Gobierno de Pedro Sánchez por la guerra de Irán no se convierta en un "yo invito y tú pagas", y ha censurado que las comunidades autónomas hayan quedado al margen de la negociación de este decreto.

García-Page, que ha presidido el Consejo del Agua de Castilla-La Mancha, ha aprovechado su intervención para aludir al Consejo de Ministros extraordinario que se celebra este viernes para definir dicho paquete de medidas.

"No sé qué va a pasar, no sé si lo saben ni siquiera en Madrid, porque por la última información que tengo parece ser que ni siquiera se ha podido reunir el Consejo de Ministros, están ahí en un tira y afloja. Les deseo que vaya bien porque es el interés de todos y que salgan cosas claras", ha señalado el jefe del Ejecutivo autonómico.

Con todo, ha querido remarcar que las comunidades no han sido tenidas en cuenta "bajo ningún concepto" en la elaboración de este plan. Ha admitido que "no es que sea ni obligatorio ni no lo sea", pero ha recordado que "cuando se está hablando de tomar medidas en relación con los ingresos, es decir, con los impuestos no somos una administración cualquiera".

En este punto ha traído a colación la crisis derivada de la guerra de Ucrania, cuando —en el caso concreto de Castilla-La Mancha— la caída de ingresos "nos supuso, por las decisiones tomadas sin consultar a la autonomía, más de 400 millones de euros".

Ha añadido que, "cuando se habla del IVA o cuando se habla de la renta, o cuando se habla del impuesto sobre carburantes, tiene que saber la gente que en algunos casos, como en el de carburantes, el 58% va a las autonomías".

"Si se toman medidas", ha advertido, el Gobierno central debe ser consciente de que "si la decisión es invito, pero pagan otros", lo que implica es que las disposiciones que se incluyan en el futuro Real Decreto "pueden afectar claramente a la financiación de la sanidad, de la educación y del estado del bienestar".

“Amenaza directa” a la financiación autonómica, según Page

Partiendo de esta premisa, ha recalcado que, si la decisión se adopta desde el ámbito estatal, esas medidas deberían sufragarse con recursos propios de la Administración General del Estado. "Si se repercuten las autonomías sin además consultarlas, quiero que se sepa que es una amenaza directa a la financiación de la sanidad, de la educación y de las prestaciones sociales", ha reiterado.

A su juicio, "se está hablando de muchas cosas, pero nadie está cayendo en la cuenta de que realmente la situación financiera de las autonomías, con un retraso monumental en la financiación, es muy desesperante", y, aun así, "sin comerlo ni beberlo, nos podemos encontrar, lógicamente, con un problema financiero muy considerable".

García-Page ha asegurado que no pretende "ni mucho menos complicar el debate" porque "ya lo tienen bastante complicado", pero ha reclamado "que haya el mayor consenso social en España para que se tomen medidas", siempre que sean decisiones vinculadas a un contexto internacional que se adopten en la esfera estrictamente nacional.

"De lo contrario, lógicamente, podemos interiorizar la crisis y que tenga además un efecto más corrosivo y más expansivo en España, si eso termina repercutiendo en nuestra sanidad, en nuestra educación y en nuestras prestaciones sociales", ha concluido el presidente autonómico.