El barrio de El Cerezo, en el Distrito Macarena de Sevilla, se ha despertado este miércoles 25 de marzo con diversas pintadas en contra del recién creado Grupo de Apoyo y Reacción de la Policía Local, conocido como GAR. Entre los mensajes que se han podido leer en muros y mobiliario urbano figuran lemas como “Mejor gorrillas que boinas rojas”, “Más vecinos solidarios y menos policías” o “Mejor gorrillas que racistas”, algunos de ellos incluso sobre pasos de cebra.
El sindicato de la Policía Local de Sevilla ha difundido estas imágenes a través de su cuenta oficial en 'X', consultada por Europa Press, denunciando que este tipo de acciones no responden, a su entender, a una exaltación de la “libertad de expresión”, sino a un “blanqueamiento de la delincuencia”. “Todo esto ocurre en un barrio en el que el déficit de policías es brutal y la dejadez institucional es evidente”, han manifestado.
Las pintadas se han localizado en varias calles del entorno, entre ellas León XIII, Granate y Diamante, todas pertenecientes al mismo barrio. Según ha podido saber esta agencia, a mediodía de la jornada ya se estaban realizando tareas de limpieza por parte del servicio municipal para eliminar los mensajes.
Estos hechos coinciden con la convocatoria de una manifestación impulsada por la asociación vecinal 'SOS Barrio El Cerezo de Sevilla', que ha llamado a los residentes a movilizarse para denunciar el “creciente problema de inseguridad en el barrio”, la “proliferación de “gorrillas” y otras conductas incívicas” y el “progresivo deterioro y degradación del barrio”, entre otras cuestiones.
El pasado 17 de marzo, el Ayuntamiento presentó oficialmente este nuevo grupo antidisturbios, definido como un cuerpo “de élite” integrado por 36 miembros: 30 policías, cuatro oficiales, un subinspector y un Intendente Principal. Su finalidad es prestar un servicio “versátil y especializado” que dé respuesta a una “demanda histórica” y a “servicios especializados”, para lo que dispondrán de un equipamiento distinto al del resto de la plantilla, como escudos o cascos.
La creación del GAR se enmarca en un clima de tensión vecinal que se arrastra desde principios de marzo, cuando los residentes del barrio comenzaron a organizar patrullas ciudadanas nocturnas durante varias horas ante la “creciente inseguridad” en la zona. En aquel momento, alertaban de episodios de agresiones y amenazas atribuidos a “gorrillas” que, según denuncian, actúan en distintas calles de la barriada.