Pradales denuncia que los gobiernos hayan ocultado el 3 de marzo y exige desclasificar los documentos

Pradales denuncia 50 años de ocultación sobre el 3 de marzo, exige desclasificar archivos y reivindica verdad, justicia y reparación para las víctimas.

5 minutos

El lehendakari, Imanol Pradales, preside el acto de conmemoración de los 50 años del 3 de Marzo de 1976 en Vitoria. Iñaki Berasaluce - Europa Press

El lehendakari, Imanol Pradales, preside el acto de conmemoración de los 50 años del 3 de Marzo de 1976 en Vitoria. Iñaki Berasaluce - Europa Press

Comenta

Publicado

5 minutos

Más leídas

El Lehendakari, Imanol Pradales, ha reclamado “verdad, justicia, reconocimiento y reparación de las víctimas” de la matanza del 3 de marzo de 1976, en el 50 aniversario de la carga de la Policía Armada contra una asamblea obrera en la iglesia de San Francisco de Asís, en el barrio vitoriano de Zaramaga, en la que fueron asesinados cinco trabajadores y resultaron heridas más de un centenar de personas. Al mismo tiempo, ha censurado que “todos los Gobiernos de la democracia”, independientemente de su signo político, hayan mantenido estos hechos “debajo de la alfombra” y ha exigido que se desclasifique la documentación que continúa “bajo llave”.

Pradales ha encabezado en el Palacio de Villa Suso de Vitoria el acto institucional por el 50 aniversario de aquellos sucesos, organizado por el Gobierno Vasco, a través del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos-Gogora, junto con la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.

En la ceremonia han tomado la palabra, además del lehendakari, el diputado general de Álava, Ramiro González, y la alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria. También han acudido representantes de diferentes instituciones vascas y personas que vivieron en primera persona los hechos del 3 de marzo de 1976.

El presidente vasco ha iniciado su intervención evocando que hace cinco décadas “cinco hijos de este país fueron asesinados a tiros de forma brutal: José Castillo García, Bienvenido Pereda Moral, Romualdo Barroso Chaparro, Francisco Aznar Clemente y Pedro María Martínez Ocio”. Ha remarcado que eran cinco trabajadores en huelga, jóvenes y “con toda la vida por delante”.

Ha rememorado igualmente que cientos de personas resultaron heridas, muchas de ellas de gravedad, y ha resaltado que nunca se sentó a nadie en el banquillo: “no había responsables, no había Justicia”, algo que, ha dicho, sigue siendo una deuda con las víctimas, sus familias y allegados. “También a nosotros mismos, porque construir la memoria es consolidar la convivencia”, ha añadido.

Por este motivo, ha condenado “en voz alta aquella crueldad, la ocultación de lo ocurrido, y la indefensión de las víctimas”, y ha puesto en valor “la dignidad y el compromiso de las víctimas del 3 de marzo, su solidaridad en la defensa de los derechos laborales y de los más débiles en un momento muy difícil”. Ha recordado que “medio millón de personas se unieron en nuestro país, asumiendo grandes riesgos, porque la huelga estaba prohibida, y solo había un sindicato legal: el que venía del franquismo”.

El Lehendakari ha subrayado que “la verdad, la justicia, el reconocimiento y la reparación de las víctimas son principios fundamentales recogidos en los estatutos de la Fundación para el Memorial 3 de marzo”.

“Hoy, 50 años después, por desgracia, queda aún un largo camino por recorrer para garantizarlos, un camino por el que llevan también trabajando sin descanso distintas asociaciones de Euskadi. Quienes cometieron aquellos crímenes, sabían bien lo que hacían. Basta con escuchar a los responsables policiales felicitarse por el, abro comillas, 'buen servicio', y jactarse por 'haber contribuido a la paliza más grande de la historia', 'después de pegar mil tiros'”, ha señalado.

También ha traído a colación las manifestaciones del entonces ministro de Gobernación, Manuel Fraga, que proclamó “con orgullo” que 'la calle era suya', y afirmó que 'este triste ejemplo sirva de lección a todo el país'.

“Nos surgen mil preguntas: ¿Por qué ocurrió todo aquello? ¿Por qué se ocultó la verdad? ¿Por qué todos los Gobiernos de la democracia, sean de un color u otro, lo han mantenido continuamente debajo de la alfombra? ¿Por qué se desclasifica la verdad por fascículos? ¿Por qué son siempre las víctimas las grandes perjudicadas?”, ha planteado.

Según ha insistido, “no hay un solo argumento que justifique esta sinrazón democrática, menos aún una Ley de Secretos Oficiales aprobada en plena Dictadura que carece de toda legitimidad democrática”. A su juicio, “la memoria, para ser justa, debe ser completa. Exige abrir puertas y ventanas, sin dejar ninguna habitación bajo llave porque, si se mantiene la luz apagada, tan solo se estará contribuyendo a la desinformación, a crear bulos, mentiras o medias verdades”.

Imanol Pradales considera que es “mucho peor” profundizar en la revictimación “mientras no se esclarezca lo ocurrido y se juzgue a los responsables”, generando “víctimas de primera, y de segunda”. Ha defendido que “necesitamos una memoria completa e inclusiva, porque solo así se podrá cerrar la herida aun abierta”. Ha reiterado que el compromiso del Gobierno Vasco, y el suyo propio, con las víctimas “es completo” y constituye “un compromiso personal, además de político e institucional”.

Ha añadido que ese compromiso se concreta también en “la puesta en marcha del Memorial 3 de marzo, desde la voluntad compartida de todos los miembros del Patronato, un centro que debe velar por la memoria completa, inclusiva y democrática”, y que, “siendo de todas y todos, no puede ser ni instrumentalizado ni patrimonializado por ninguna de las partes”.

“Que nos encuentre unidos”

El diputado general de Álava ha reclamado “memoria, dignidad, compromiso y unidad” en este 50º aniversario del 3 de marzo, que, ha enfatizado, “forma parte de la historia de la conquista de nuestras libertades”.

“Nos recuerda que los derechos de los que hoy disfrutamos no fueron concesiones automáticas, sino fruto del esfuerzo y, en ocasiones, del sacrificio de muchas personas. Nos recuerda también que la democracia se construye cada día, con diálogo, con respeto y con instituciones al servicio de la ciudadanía”, ha afirmado.

González ha recalcado que las instituciones tienen “el deber de asumir responsabilidades, de reconocer el sufrimiento y de dar pasos firmes en favor de la dignidad de las víctimas” y ha reiterado su “compromiso con una memoria compartida, inclusiva y respetuosa con todas las sensibilidades democráticas”.

“Que este 50 aniversario nos encuentre unidos y unidas. Desde nuestras distintas sensibilidades políticas y sociales. Desde el respeto a las víctimas. En defensa de la democracia y de los derechos humanos. Unidos y unidas en la convicción de que la memoria es un bien común que no se divide ni se apropia, sino que se comparte”, ha manifestado.

Ha defendido que el 3 de marzo forma parte de la “historia colectiva” y que solo se podrá “honrar con la dignidad que merece”, ha dicho, “juntos y juntas, desde el respeto, la pluralidad y el reconocimiento mutuo”.

La alcaldesa de Vitoria ha remarcado que “la memoria no es de nadie” y que, por ello, es necesario “eliminar cualquier elemento accesorio que trate de patrimonializarla”.

Etxabarria ha destacado que “el recuerdo del 3 de marzo debe servir para mantener un compromiso inquebrantable con los valores democráticos” y, al mismo tiempo, para “seguir dando pasos” hacia la puesta en marcha del Memorial en la iglesia de San Francisco de Asís, recientemente declarada Lugar de Memoria Democrática.

“50 años después, aquella herida abierta nos recuerda la necesidad de reclamar verdad, justicia y reparación”. “En Vitoria-Gasteiz y, más concreto en Zaramaga, descansa la memoria colectiva. Por eso, hoy recordamos a sus víctimas y reivindicamos los derechos fundamentales por los que lucharon”, ha concluido.

El acto ha incluido, además de los discursos institucionales, la txalaparta y la actuación de Leire López Pueyo y Naiel Ibarrola, voz y teclado, que han interpretado dos temas emblemáticos vinculados al 3 de marzo.