El lehendakari, Imanol Pradales, ha solicitado “perdón” por el fallo que ha llevado a Osakidetza a inyectar vacunas caducadas a un número todavía indeterminado de pacientes. Además, ha remarcado que, “si fuera necesario”, tomará decisiones “para esclarecer responsabilidades”.
Pradales ha realizado estas declaraciones este lunes durante la inauguración del Hospital MiKS en Vitoria-Gasteiz, acto en el que ha estado acompañado por el consejero de Salud, Alberto Martínez. En su intervención, ha reservado unos minutos para abordar la polémica abierta tras saberse que Osakidetza administró varios lotes de vacunas fuera de fecha de caducidad a diversos pacientes, muchos de ellos bebés, sin que por ahora se conozca con precisión la cifra total de afectados.
“Como aita, me pongo en el lugar de las personas y familias afectadas”, ha indicado el lehendakari, subrayando que comprende que las familias se sienten “vulnerables” al desconocer “qué podría ocurrir” a sus hijos e hijas.
Al mismo tiempo, ha querido reconocer la reacción de los afectados. Según ha señalado, “habéis tenido una actitud responsable e inmejorable”, destacando a continuación que “lo ocurrido con las vacunas jamás debería haber pasado”.
Por ello, ha reiterado su “perdón” en representación de todo el Gobierno Vasco y ha insistido en que el Ejecutivo hará “todo lo que está en nuestra mano para que una situación así no vuelva a repetirse”. También ha recalcado que, “si fuera necesario”, impulsará medidas “para esclarecer responsabilidades”, recordando que “la excelencia de nuestro sistema de salud es innegociable”.