El precio de la electricidad vuelve a mostrar fuertes diferencias a lo largo del día, lo que puede tener un impacto directo en la factura de los hogares. Hoy (10 de marzo), el precio más alto alcanza los 0,39 euros por kWh, mientras que el más bajo se sitúa en 0,12 euros por kWh. Esta variación implica que utilizar los electrodomésticos en el momento equivocado puede suponer pagar hasta tres veces más por el mismo consumo eléctrico.
Un análisis realizado por Selectra sobre el uso de los principales electrodomésticos del hogar muestra cómo estas variaciones horarias afectan al coste final. En el caso de la lavadora, por ejemplo, el gasto por una hora de uso puede pasar de 0,24 euros en la hora más barata a 0,75 euros en la más cara. Algo similar ocurre con el horno o la vitrocerámica, cuyo uso puede variar de 0,27 euros a 0,83 euros dependiendo del momento del día.
Las diferencias afectan especialmente a los aparatos con mayor consumo eléctrico, como la lavadora, el horno, la vitrocerámica o el lavavajillas. Utilizarlos en la franja más barata supone un coste cercano a 20 céntimos por hora, mientras que encenderlos en torno a las 20:00 horas, considerada la hora más cara del día, puede superar los 80 céntimos por el mismo tiempo de uso.
Los electrodomésticos de menor consumo
En el caso de los electrodomésticos de menor consumo, como una televisión o un ordenador portátil, la diferencia es menor, aunque también relevante. Ver la televisión puede costar 0,02 euros en la hora más barata frente a 0,06 euros en la más cara, mientras que utilizar un portátil puede pasar de 0,02 euros a 0,05 euros.
En conjunto, utilizar varios electrodomésticos del hogar a lo largo del día puede suponer 1,99 euros si se concentran en las horas más baratas, frente a 6,12 euros si se utilizan en las más caras.
Según el análisis, cuando el precio de la electricidad presenta diferencias tan amplias dentro de un mismo día, adaptar el consumo a las horas más baratas puede generar un ahorro importante para los hogares.
Si esta situación se mantiene durante periodos prolongados, una factura de la luz mensual podría pasar de 60 euros a 180 euros dependiendo de cuándo se utilicen los electrodomésticos. Dispositivos programables como lavadoras, lavavajillas o secadoras permiten aprovechar mejor las franjas más económicas, especialmente en jornadas con alta volatilidad en el mercado eléctrico.