Prohens: “Viva Bad Bunny y quienes vienen a integrarse y respetar nuestras leyes”

El choque entre Prohens y Negueruela en el Parlament balear enfrenta la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl con la polémica sobre la regularización migratoria.

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La presidenta del Govern balear, Marga Prohens. Isaac Buj - Europa Press

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La presencia de Bad Bunny en la Super Bowl ha terminado este martes en el centro del debate del pleno del Parlament balear, después de que el portavoz del PSIB, Iago Negueruela, utilizara la actuación del artista para ensalzar un mensaje de orgullo y libertad frente a las políticas racistas de Donald Trump, que ha comparado con las del actual Govern. La presidenta del Ejecutivo autonómico, la 'popular' Marga Prohens, ha replicado con un “viva Bad Bunny y vivan las personas que vienen a trabajar, contribuir, generar riqueza, integrarse y a respetar nuestras leyes”.

Al cierre de su intervención contra el portavoz socialista, Prohens ha reprochado al PSIB que lleve “dos años diciendo "aquí no cabe todo el mundo"” y que, sin embargo, ahora reclame regularizar a todas las personas que han llegado en los últimos cinco meses, sin exigir siquiera la presentación de antecedentes penales.

La presidenta ha insistido en que los socialistas “son muy valientes para gobernar contra los de aquí y muy cobardes contra las mafias. Son muy valientes para atacar los símbolos católicos, pero muy cobardes para atacar el burka”.

Negueruela, en su turno, ha explicado que no podía evitar relacionar el espectáculo de la Super Bowl con la realidad balear. “Imagino que vio las banderas desfilar las banderas por todo el estadio de San Francisco. Esas banderas son las mismas que están aquí, más de 250.000 personas que representan esas banderas viven aquí, trabajan aquí, tienen derechos aquí. Son colombianos, venezolanos, argentinos, ecuatorianos, uruguayos, brasileños, mexicanos que viven aquí”, ha señalado.

El dirigente socialista ha acusado al Govern de negar derechos a estas personas y ha recordado las anteriores regularizaciones de migrantes que han permitido a miles de ellas residir y trabajar legalmente. Como ejemplo, ha citado a las “miles de personas que cuidan de las personas y a quienes "se niegan los derechos"”.

Según Prohens, si al PSIB le preocupara realmente la situación de la población migrante, presionaría para solucionar los problemas de saturación en las oficinas de Extranjería, ya que quienes ven caducar sus permisos de residencia pasan automáticamente a la irregularidad.

La presidenta ha tildado la regularización extraordinaria propuesta de improvisada y de estar diseñada para desviar el foco de otros asuntos. “No va de derechos, eso es racismo institucional”, ha remachado.