Récord de borrascas y danas en 2025-2026: por qué surgen, quién las nombra y qué viene por delante

Nunca hubo tantas borrascas y danas. Descubre quién decide cómo nombrarlas y, sobre todo, qué nos espera con las nuevas borrascas

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Andalucía está siendo una de las comunidades más afectadas por las borrascas en 2026. C. G./Europa Press.

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En las conversaciones de barra de bar comienza a escucharse eso de: “Yo no recuerdo un invierno con tantas lluvias y tan seguidas”. Habitualmente, la percepción que impulsa este tipo de comentarios sin base científica está distorsionada, pero esta vez es certera: de momento, 2025-2026 está siendo el periodo con más borrascas y danas desde que la Agencia Española de Meteorología (AMET) tiene datos. Y se prevén nuevas borrascas.

Entre el 7 de octubre, cuando llegó la dana Alice, hasta el pasado 5 de febrero con el frío advenimiento de la borrasca Marta, ha habido 13 de estos fenómenos (12 borrascas y una dana). Por debajo están 2023-2024 con 11 y 2020-2021 con 10. Esta es la tabla completa:

Temporada Borrascas y danas
2017-2018 4
2018-2019 9
2019-2020 8
2020-2021 10
2021-2022 2
2022-2023 9
2023-2024 11
2024-2025 9
2025-2026 13

 

¿Qué es una borrasca o una dana con gran impacto?

Una borrasca o depresión es un sistema de bajas presiones propio de latitudes medias (entre 30º y 60º). En ellas, el viento gira en sentido contrario a las agujas del reloj en el hemisferio norte. Se originan por la dinámica atmosférica propia de esas latitudes, donde interactúan masas de aire con diferentes temperaturas y presiones. Suelen ir asociadas a vientos fuertes o muy fuertes, que serán más intensos cuanto menor sea la presión en el centro de la baja.

Una dana es una Depresión Aislada en Niveles Altos de la troposfera. Se produce cuando una zona de bajas presiones en altura se separa completamente de la circulación general atmosférica. En el hemisferio norte, estas depresiones aisladas suelen situarse al sur del flujo en altura. Aunque no todas las danas generan efectos adversos, cuando lo hacen, suelen estar asociadas sobre todo a lluvias y/o nevadas intensas y persistentes.

¿Por qué se comenzaron a nombrar las borrascas con gran impacto?

Nombrar a las borrascas y danas con gran impacto no es un gesto simbólico, sino una herramienta de comunicación pensada para que la población identifique con mayor claridad los episodios meteorológicos adversos. Estos fenómenos no solo suelen traer vientos intensos, sino que con frecuencia van acompañados de temporales costeros, nevadas y lluvias que pueden generar situaciones de riesgo.

Este sistema comenzó a aplicarse durante las temporadas 2015-16 y 2016-17 en el Grupo Oeste europeo y se extendió al Grupo Suroeste (España, Francia, Portugal, Bélgica, Luxemburgo y Andorra) a partir de la temporada 2017-18. La experiencia previa había demostrado su utilidad: encuestas realizadas en Reino Unido e Irlanda constataron que la ciudadanía prestaba más atención a los avisos y seguía con mayor rigor las recomendaciones de seguridad cuando el temporal estaba claramente identificado por un nombre.

En España, esta práctica se ha consolidado también en la memoria colectiva con episodios recientes como las borrascas Gloria, en enero de 2020, y Filomena, en enero de 2021, cuyos nombres quedaron asociados a situaciones de especial impacto.

¿Cuándo y cómo se nombra a las borrascas y danas con gran impacto?

Con carácter general, se asigna un nombre cuando se prevén condiciones que obligarán a emitir avisos de viento de nivel naranja o rojo asociados a esa baja en alguno de los seis países del grupo. En España, según el Plan Meteoalerta de AEMET, esto se traduce en rachas máximas que superan los 90, 100 o 110 kilómetros por hora, en función de la zona afectada.

Este criterio puede flexibilizarse cuando el impacto previsto no se limita al viento. Si las precipitaciones asociadas al sistema pueden provocar avisos de nivel naranja o rojo, bastará con que existan avisos amarillos por viento —rachas superiores a 70, 80 o 90 km/h según el territorio— para proceder al nombramiento. En el caso de las danas, donde los efectos más adversos suelen estar ligados a lluvias y nevadas intensas o persistentes, pueden recibir nombre incluso aunque no haya avisos específicos por viento.

El servicio meteorológico que primero prevea emitir avisos de nivel naranja o rojo es el encargado de asignar el nombre siguiendo la lista acordada para la temporada 2025-2026 e informar al resto de países y grupos de nombramiento. Para este periodo, los nombres previstos son: Alice, Benjamin, Claudia, Davide, Emilia, Francis, Goretti, Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo, Marta, Nils, Oriana, Pedro, Regina, Samuel, Therese, Vitor y Wilma.

En el caso de un ciclón postropical, se mantiene el nombre otorgado por el Centro Nacional de Huracanes de Miami, añadiendo el prefijo “ex-”, salvo que su impacto aconseje prescindir de él. Una vez asignado, el nombre acompañará a la borrasca o a la dana durante todo su ciclo de vida. Además, los avisos vinculados a vientos locales o regionales, como el cierzo, la tramontana o el levante del Estrecho, no se tienen en cuenta para este procedimiento, criterio que también se aplica a las danas, aunque puedan evolucionar posteriormente hacia otras estructuras.

¿Viene la borrasca Nils?

Por España acaba de pasar Marta, pero habrá nuevas borrascas, y la próxima se llamará Nils. Puede que llegue de manera casi inmediata, porque, como apuntan en la web de eltiempo.es, este martes estará condicionado por el paso de dos sistemas frontales poco intensos que, sin embargo, volverán a dejar precipitaciones en toda la vertiente atlántica. Habrá que ver si sus características ameritan que reciba un nombre o hay que dejar Nils para la próxima.

Sea como fuere, las lluvias serán más persistentes en Galicia, Extremadura y algunos puntos de Andalucía. Estos frentes estarán asociados a una amplia zona de bajas presiones situada en el Atlántico, en la que se encuentran varias borrascas embebidas.

También en el tiempo.es predicen que el viento será otro de los elementos destacados de la jornada. En el interior y en el este peninsular, las rachas podrían situarse entre los 80 y los 100 kilómetros por hora. A ello se sumará un proceso de deshielo relevante, especialmente en la vertiente atlántica.

El miércoles se prevé la llegada de nuevas precipitaciones vinculadas a pequeñas borrascas integradas en esa misma zona depresionaria atlántica. Un primer sistema frontal penetrará por el oeste durante la madrugada y afectará con mayor intensidad a Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha.

Ya por la mañana, un segundo frente entrará también desde el oeste, con lluvias iniciales en Galicia que posteriormente se extenderán al conjunto de la vertiente atlántica y a zonas favorables como los Pirineos.