Tras la sesión de control al Gobierno y la comparecencia de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, el Pleno del Congreso ha retomado su actividad con los debates de totalidad de dos iniciativas legislativas. Dos derrotas para Vox que se ha quedado solo defendiendo su rechazo al proyecto de ley de transposición de la DAC8 y su propuesta de reforma del Reglamento del Congreso.
En primer lugar, la Cámara Baja ha debatido la enmienda a la totalidad de devolución al proyecto de ley que incorpora la directiva europea (DAC8) relacionada con la cooperación administrativa en el campo de la fiscalidad de los criptoactivos. En nombre del Gobierno, ha defendido el proyecto la vicepresidenta Primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Montero ha señalado que la iniciativa no persigue otra cosa que adaptar la legislación a un «producto que escapaba del radar de información que hasta la fecha tenían los países miembros».
«Nos va a permitir como país cumplir con los compromisos adquiridos en materia de transparencia fiscal internacional y además dotar a la propia agencia tributaria de mayores herramientas para tener información con trascendencia fiscal sobre los criptoactivos», ha defendido Montero. Posteriormente, ha reiterado la importancia de que la ley prospere en su tramitación legislativa antes del 31 de diciembre, plazo máximo establecido por la Comisión Europea para evitar procedimientos de infracción.
Por parte de Vox, el encargado de intervenir ha sido el diputado José María Figaredo. El secretario general de Vox en el Congreso, ha advertido sobre posibles enmiendas ‘espurias’ que el PSOE podría introducir durante la tramitación, que podrían implicar nuevos impuestos y alzas fiscales. Por su parte, el portavoz adjunto del PP, Santi Rodríguez, ha descrito el proyecto de ley como ‘sospechosamente inocuo’, anticipando un proceso de enmiendas que podría transformar la tramitación en un ‘mercadillo’ de negociaciones.
La iniciativa ha sido rechazada con 32 votos a favor, 176 en contra y 136 abstenciones.
En segundo lugar, el Pleno ha abordado la enmienda a la totalidad de texto alternativo, a la Proposición de reforma del Reglamento del Congreso para regular la relación entre lobbies y diputados.Entre otras cuestiones, la formación de Santiago Abascal propone establecer el español como única lengua en el parlamento, exigir la publicidad de los informes de los letrados y reducir el número de comisiones parlamentarias a doce.
Ignacio Gil Lázaro ha sido el encargado de defender la iniciativa. El diputado, con tono muy bronco, ha asegurado que con esta reforma «el trabajo de la Cámara ganaría en cohesión y supondría un gran ahorro en el presupuesto».
En esta ocasión, la propuesta de Vox también ha sido rechazada por 176 votos en contra del bloque de investidura. Solo los diputados de Vox han votado a favor y el PP se ha abstenido.
En cambio, el Pleno si ha dado luz verde verde al dictamen de la Comisión del Estatuto sobre declaración de actividades de sus señorías y ha aprobado la elección de la portavoz del PP Ester Muñoz, como nueva miembro de la Comisión de Secretos Oficiales, tras la salida de su antecesor Miguel Tellado.