Sin acuerdo en Tubos Reunidos: 301 despidos en el aire y huelga indefinida en Amurrio

La plantilla rechaza el ERE propuesto por la dirección, mientras la compañía advierte de que estudiará “todos los escenarios” y su viabilidad financiera queda en riesgo

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Trabajadores de Tubos Reunidos se concentran contra el ERE, frente al Palacio Euskalduna de Bilbao, a 26 de febrero de 2026, en Bilbao, Vizcaya, País Vasco (España). David de Haro - Europa Press

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La crisis en Tubos Reunidos alcanza un nuevo nivel de tensión este viernes tras la reunión en Bilbao entre la dirección y los sindicatos, que no ha logrado desbloquear la reestructuración de la compañía. La propuesta de despido de 301 trabajadores ha sido rechazada por la mayoría sindical, mientras que la plantilla de Amurrio aprueba una huelga indefinida, intensificando el pulso con la dirección.

Según los sindicatos, “hoy ha ganado la dignidad y la coherencia”, en referencia a la defensa del empleo frente a un ERE que consideran injusto y desproporcionado. La situación refleja además un cisma interno entre plantas y sindicatos, con Trápaga aceptando parcialmente el acuerdo y Amurrio negándose, así como divisiones dentro de UGT y ELA.

La empresa estudiará "todos los escenarios"

Por su parte, la dirección de Tubos Reunidos ha insistido en que aplicará el ERE aunque sin acuerdo social y que “estudiará todos los escenarios que se abren ante esta nueva situación”, advirtiendo de que la reestructuración de la deuda con la SEPI y con entidades financieras queda seriamente afectada. La empresa subraya que la caída estructural de la demanda y la sobreproducción obligan a redimensionar la compañía, que solo ha registrado resultados positivos en dos de los últimos diez ejercicios.

Entre las medidas ofrecidas previamente por la dirección estaba que el ERE se aplicara “exclusivamente de forma voluntaria”, junto con la creación de una comisión para estudiar la continuidad de la acería de Amurrio y una bolsa de trabajo para las salidas. Sin embargo, estas condiciones no lograron consenso y han quedado sin efecto por el rechazo de la plantilla de Amurrio.

Los sindicatos reafirman su compromiso en defender los puestos de trabajo

ELA y LAB han reafirmado su compromiso de defender el empleo y la integridad de las plantas, señalando que la solución para Tubos Reunidos “no pasa por los despidos, sino por un proyecto industrial que corrija la nefasta gestión de los últimos años”. La empresa, mientras tanto, mantiene abiertas las negociaciones con la SEPI, pero advierte que con el conflicto bélico en Irán y la reestructuración de plantilla sin acuerdo social, su viabilidad financiera podría quedar comprometida.

Este nuevo capítulo en Tubos Reunidos evidencia la tensión entre la necesidad de adaptación empresarial y la defensa de los derechos laborales, mientras la industria del acero en Euskadi se enfrenta a uno de los desafíos más duros de su historia reciente.