Desde este miércoles 1 de abril comer en el Congreso de los Diputados es más caro. La Cámara Baja estrena nuevo servicio de restauración tras el cambio de concesión. El menú del día pasa de 6,45€ a 8. Por su parte, el café también experimenta una subida de 30 céntimos y se sitúa en 1,40€.
Hasta la fecha, Cafestore, una subsidiaria de Sacyr, es quien poseía esta concesión y ha estado al frente de los servicios de restauración de la Cámara Baja desde 2019.
A partir de ahora, la empresa Mediterránea será la encargada de ofrecer estos servicios en el periodo 2026-2028, aunque se contempla una posible extensión del contrato para los años 2029 y 2030.
La concesión incluye operar las tres cafeterías, los dos autoservicios, el restaurante principal y diversas máquinas expendedoras ubicadas en las instalaciones del parlamento.
Además, deberá proporcionar los llamados ‘servicios de atención parlamentaria’, necesarios para las comisiones y otras reuniones, así como para la residencia institucional del Congreso ubicada en la calle Casado del Alisal.
Qué comen los diputados
Pero no solo suben los precios, también se amplía la oferta "saludable". Por ejemplo, la nueva carta de la cafetería incluye el desayuno "protéico": sándwich de pavo con queso crema y rúcula + bowl de yogur con fruta y semillas (4,50€).
Otra de las novedades es el desayuno "veggy": kéffir con miel o panela + hummus o guacamole con crudités + infusión (4,50€).
Por otro lado, después de una controversia en 2013 relacionada con el bajo coste de las bebidas alcohólicas de alta graduación, el Congreso decidió eliminarlas de la lista de precios regulados. Estas bebidas continúan ofreciéndose, pero a precios establecidos por la empresa adjudicataria, sin subsidios. Con Mediterránea el combinado nacional está a 8€.
Nuevos tiempos
El pasado mes de agosto, la Cámara Baja lanzó una licitación para la administración de sus restaurantes durante los próximos tres años, con un presupuesto estimado de 6,4 millones de euros.
Como parte de las condiciones, los pliegos establecían que la empresa ganadora deberá mantener en sus puestos a los trabajadores que actualmente se desempeñan en estos servicios de restauración, donde trabajan más de 2.000 personas.