Cataluña se encuentra este jueves bajo alerta máxima por la borrasca Nils, que ha provocado fuertes rachas de viento de hasta 167 km/h, daños materiales y alteraciones en la vida cotidiana. La Generalitat mantiene suspendidas las clases y actividades no esenciales, y se ha recomendado a la población limitar los desplazamientos.
Los servicios de emergencias han atendido al menos 86 personas heridas. Nueve de ellas han tenido que ser hospitalizados y dos permanecen estado crítico como consecuencia de la caída de árboles, muros y otros objetos arrastrados por el viento. Los bomberos han recibido múltiples llamadas para retirar elementos caídos y asegurar estructuras en riesgo.
La Generalitat ha informado a través de sus canales oficiales que a las 20:00 horas se levantaba la suspensión de las actividades educativas, deportivas, sanitarias no urgentes, los servicios sociales y todas las actividades al aire libre, aunque se pide por ahora extremar la precaución.
Trenes suspendidos y vuelos cancelados
El temporal también ha afectado al transporte: varias líneas de cercanías han sufrido interrupciones y limitaciones, y más de 100 vuelos han sido cancelados en el aeropuerto de Barcelona‑El Prat. La Generalitat mantiene las alertas activas y advierte que la situación continuará siendo peligrosa durante las próximas horas.
Las autoridades insisten en extremar la precaución y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia hasta que el temporal remita.
Esta tarde, Protecció Civil ha enviado un mensaje de Es-Alert a la población catalana por los fuertes vientos que afectan a toda la comunidad. Así, se han levantado las restricciones de movilidad, aunque se recomienda actuar con precaución en los desplazamientos.