La mañana de este sábado se han registrado momentos de gran tensión en las inmediaciones del puerto deportivo de Castro Urdiales debido a la coincidencia de dos manifestaciones, una a favor y otra en contra de la apertura por parte del Gobierno de Cantabria de un centro de acogida para menores extranjeros en el municipio, procedentes de Ceuta, Melilla y Canarias.
Por un lado, la marcha considerada 'oficial', organizada por Castro por la Igualdad y respaldada por Pasaje Seguro y Las Calles Contra el Fascismo, ha reunido a más de 300 asistentes. El recorrido ha comenzado a las 12.00 horas en el parque Amestoy con destino al Ayuntamiento, aunque las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han bloqueado su avance para impedir que ambas columnas llegaran a cruzarse.
Esta movilización, en defensa de un pueblo “solidario, democrático y humano”, ha exhibido pancartas como “Bienvenidas & bienvenidos. El odio no cabe en Cantabria”, “Frente al odio y racismo, soldaridad y humanidad” o “La igualdad es el alma de la libertad”. En la protesta han participado la concejala de Servicios Sociales, Salud, Tercera Edad e Igualdad, Leticia Mejías-Diaz, y el edil de Juventud y Festejos, Gorka Linaza.
Al divisar al otro lado del puerto la manifestación contraria al centro de acogida, los asistentes a la marcha de apoyo han coreado consignas como “fuera fascistas de nuestros barrios” y “Vosotros, fascistas, sois los terroristas”.
En paralelo, la contramovilización convocada por Vox ha reunido alrededor de un centenar de personas en las inmediaciones de la Casa Consistorial. Los participantes han mostrado lemas como “Ellos no lo viven, tú sí. No al centro de menas”, “Recursos para Castro. No para centros impuestos. Unidos contra el centro. Olvidados del Ayuntamiento”, “No es racismo” y “Castro no se vende. No al centro de menas. No es racismo, son estadísticas”.
Durante esta concentración también se han escuchado gritos como “ayudas sociales para los nacionales”, “no los queremos”, “prensa española manipuladora” y, en menor medida, “arriba España”.
En el entorno del Ayuntamiento ha sido necesaria la intervención de la Guardia Civil después de que algunos clientes de los bares cercanos increpasen a los manifestantes contrarios al centro de acogida, lo que ha incrementado la tensión en la zona.