España afronta una nueva semana marcada por la presencia de calima, un fenómeno atmosférico impulsado por la llegada de aire cálido y polvo sahariano que mantendrá los cielos turbios hasta, al menos, el próximo domingo 26 de abril. El episodio, que ya comenzó a intensificarse a comienzos de semana, afectará a gran parte de la Península y Baleares y vendrá acompañado de tormentas que podrían derivar en lluvias de barro en numerosas comunidades.
Una borrasca atlántica impulsa la entrada de polvo sahariano
La situación está relacionada con una borrasca atlántica situada al oeste de la Península, que favorece el arrastre de partículas procedentes del Sáhara. Esta combinación de polvo en suspensión e inestabilidad atmosférica ha generado un escenario de cielos opacos, visibilidad reducida y un deterioro progresivo de la calidad del aire, especialmente en regiones del sur, oeste y centro peninsular.
Las zonas más afectadas: del sur al centro peninsular
Durante los próximos días, la concentración de partículas variará según las zonas. Tras una ligera tregua en algunas áreas, el polvo volverá a extenderse con fuerza desde Andalucía y el Mediterráneo hacia el interior peninsular. Las regiones más afectadas serán Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid y parte del litoral mediterráneo, aunque el fenómeno alcanzará también al norte y noroeste del país.
Las tormentas aumentarán el riesgo de lluvia de barro
Las tormentas previstas entre el jueves y el sábado aumentarán el impacto de este episodio. La mezcla entre precipitaciones y polvo sahariano favorecerá la aparición de lluvias de barro, un fenómeno que deja depósitos de tierra sobre vehículos, calles y superficies urbanas. Los modelos meteorológicos apuntan a que los chubascos más intensos podrían registrarse en el oeste y sur peninsular, además de zonas montañosas y áreas del interior.
Viernes y sábado, los días más inestables
El viernes y el sábado se perfilan como las jornadas más inestables, con tormentas más generalizadas y precipitaciones localmente fuertes. En algunos puntos podrían ir acompañadas de rachas intensas de viento y descensos térmicos, especialmente en ambas mesetas. Aun así, el ambiente continuará siendo templado para la época en buena parte del país.
El domingo llegará una mejora parcial
De cara al domingo, la situación tenderá a estabilizarse parcialmente. Aunque se espera una mejora gradual del tiempo y una recuperación de temperaturas, la presencia de calima podría mantenerse en capas altas de la atmósfera, especialmente en el este y sureste peninsular. Algunas tormentas aisladas podrían persistir en áreas montañosas del norte y sureste, todavía con posibilidad de lluvia de barro.