El sábado arranca con un escenario que mezcla estabilidad y primeros síntomas de cambio. Hasta siete comunidades autónomas están en alerta por fenómenos meteorológicos adversos, con especial atención al litoral catalán, donde Girona y Tarragona registran aviso naranja por oleaje.
El viento y el estado del mar son los grandes protagonistas del día, con avisos activos también en Baleares, la costa cantábrica y puntos del Mediterráneo. A esto se suma el riesgo por nevadas en zonas de montaña, especialmente en el entorno de los Pirineos.
La jornada está marcada por el paso de un frente débil que va ganando presencia conforme avanzan las horas. En la mitad norte, los cielos tienden a cubrirse, mientras las precipitaciones comienzan a aparecer en la vertiente cantábrica, el alto Ebro y áreas montañosas del norte.
Dónde va a llover y nevar este sábado
Las lluvias no serán generalizadas, pero sí persistentes en algunas zonas del norte. El Cantábrico concentra la mayor probabilidad de precipitaciones, con extensión progresiva hacia el interior del norte peninsular.
La nieve aparece como uno de los factores más relevantes del fin de semana. La cota desciende de forma notable a lo largo del día, pasando de los 1.200 o 1.400 metros a situarse entre los 600 y 900 metros. Esto abre la puerta a nevadas en zonas donde no son habituales a estas alturas de marzo.
En el Pirineo y áreas de la cordillera cantábrica podrían registrarse acumulaciones significativas, mientras que en la meseta norte y zonas de interior se esperan heladas débiles.
El resto de España: estabilidad engañosa
Mientras el norte se complica, el resto del país mantiene una relativa calma. En gran parte de la Península dominan los cielos despejados o con pocas nubes, aunque con algunas excepciones en el sureste y el entorno de Alborán, donde pueden aparecer intervalos nubosos a primeras horas.
En Baleares, la situación es más inestable, con cielos variables y posibilidad de chubascos ocasionales, mientras que en Canarias se mantiene el patrón habitual: nubes en el norte de las islas y tiempo más despejado en el sur.
El domingo: llega el verdadero cambio
El giro más importante llega el domingo, cuando una masa de aire frío de origen polar entra en la Península y Baleares.
Este cambio transforma completamente el escenario: las precipitaciones del norte pasan a ser en forma de nieve en amplias zonas, con cotas que podrían bajar hasta los 400 o 700 metros. Esto supone nevadas no solo en montaña, sino también en áreas más bajas del norte.
El descenso de temperaturas será generalizado, con heladas en zonas de interior y montaña. El viento, además, se intensifica, especialmente en el nordeste, Baleares y zonas del centro peninsular.
Qué tiempo hará en Semana Santa tras el fin de semana
Más allá del fin de semana, la previsión apunta a una cierta estabilización.
Entre el lunes y el jueves, el tiempo tenderá a ser más estable en la mayor parte del país, aunque el norte seguirá con lluvias intermitentes y nieve en zonas de montaña. No obstante, no se descarta un nuevo cambio si un sistema de bajas presiones acaba entrando por el este o el sur, especialmente afectando a Baleares.
En resumen, un inicio de Semana Santa que arranca con calma pero que deja un fin de semana claramente invernal en el norte.