Con la mirada puesta en los primeros días de abril, Jorge Rey ha adelantado su previsión para la Semana Santa 2026. Según su análisis basado en las cabañuelas, el inicio de la festividad vendrá acompañado de un ambiente más invernal de lo habitual, especialmente en el norte y el centro peninsular.
El joven aficionado a la meteorología prevé temperaturas por debajo de lo normal y la presencia de precipitaciones en varias zonas, en línea con los primeros indicios apuntados también por la Agencia Estatal de Meteorología.
Una borrasca y aire frío polar: el patrón que marcará el inicio de abril
Uno de los elementos clave de su predicción es el paso de una borrasca a finales de marzo, que dejaría tras de sí una entrada de aire frío polar.
Este cambio de masas de aire provocaría un descenso térmico notable y favorecería la aparición de lluvias e incluso nevadas en zonas del norte, un escenario poco habitual para estas fechas pero no inédito.
Norte y centro, las zonas más afectadas durante la Semana Santa
Según la previsión de Jorge Rey, el impacto será mayor en el norte y el centro de España, donde el tiempo podría ser más inestable durante los días principales de la Semana Santa.
Las precipitaciones podrían mantenerse durante varios días y, en algunos casos, combinarse con temperaturas bajas que recuerden más al invierno que a la primavera.
Qué dice la AEMET: primeras pistas pero sin un escenario cerrado
Por su parte, la AEMET ha confirmado que el inicio de la Semana Santa podría venir acompañado de lluvias en el norte peninsular, especialmente en torno al Domingo de Ramos.
Sin embargo, el organismo insiste en que todavía no hay una previsión completamente cerrada para toda la semana, lo que mantiene la incertidumbre sobre cómo evolucionará el tiempo en los días posteriores.
El mes de abril seguirá inestable tras la Semana Santa
Más allá de la primera semana, Jorge Rey anticipa que abril será un mes variable. Tras un breve periodo de estabilidad con temperaturas más suaves, podrían volver las lluvias desde el oeste peninsular.
En la segunda mitad del mes, la situación podría complicarse de nuevo con la llegada de nuevos frentes y la posible formación de una borrasca aislada que afectaría al sur y al Mediterráneo.
Un patrón cambiante que mantiene en alerta a millones de personas
El tiempo se ha convertido en uno de los grandes focos de interés a las puertas de la Semana Santa. Millones de desplazamientos, procesiones y planes al aire libre dependen de una previsión que sigue abierta.
Entre el análisis oficial y las predicciones alternativas, el escenario apunta a una idea común: abril no será un mes estable.