El exconseller y eurodiputado electo de Junts, Toni Comín, ha rechazado este martes las acusaciones de acoso sexual y psicológico que se le atribuyen y ha cuestionado con dureza la investigación impulsada por el Parlamento Europeo (PE) tras la denuncia presentada por un exasistente.
En un comunicado difundido después de que el diario Ara revelara que una investigación interna de la Eurocámara ha dado la razón a este exasistente parlamentario tras analizar distintos “testimonios creíbles”, y que considera justificado llevar el caso de Comín ante los tribunales, el dirigente independentista ha defendido su versión de los hechos.
Comín ha sostenido que el PE en ningún momento le ha notificado formalmente dicha resolución y que tampoco ha sido citado para ofrecer su versión ni para exponer “la verdad de los hechos porque el PE no ha abierto nunca un procedimiento de instrucción”.
Resolución “absolutamente preliminar”
“Por el conocimiento que tengo de ello, se trata de una resolución absolutamente preliminar que, en todo caso, se ha dictado sin un proceso de contradicción de las partes”, ha señalado, poniendo en duda las garantías del proceso seguido por la institución europea.
En esta línea, se ha reafirmado en la negación de todas las acusaciones, subrayando que cuenta con pruebas y testigos “más que suficientes” para rebatirlas, y ha insistido en que la persona que lo denunció no formaba parte de su equipo como asistente.
Junto con su malestar por la filtración de la resolución, Comín ha advertido de que se reserva el derecho a iniciar las acciones legales oportunas “contra las personas que están denunciando falsamente, con voluntad de difamación”.