La viral protesta de un eurodiputado español por el 'pulpo a la gallega' del menú del Parlamento Europeo

“Como gallego y como demócrata”: la queja culinaria que Adrián Vázquez ha enviado por carta el catering en la Eurocámara y que acumula cerca de medio millón de visualizaciones en X.

1 minuto

El plato de pulpo a la gallega que ha provocado la protesta de Adrián Vázquez en el Parlamento Europeo. X: @AdrianVL1982.

El plato de pulpo a la gallega que ha provocado la protesta de Adrián Vázquez en el Parlamento Europeo. X: @AdrianVL1982.

Comenta

Publicado

Última actualización

1 minuto

El eurodiputado del PP Adrián Vázquez ha recurrido a la retranca gallega para trasladar por escrito su queja al servicio de catering del Parlamento Europeo por la preparación de un plato que, en la cantina de la institución, aparecía denominado como ‘pulpo a la gallega’.

En un mensaje en su red social X, acompañado de la imagen del plato —compuesto por varias anillas de calamar con patatas y brócoli—, Vázquez ironiza: “Todos tenemos líneas rojas y con el pulpo a la gallega tenemos que ser implacables”. En ese mismo comentario adjunta la carta remitida al catering, en la que solicita “un pulpo” a la altura “de la retranca” gallega.

“Pulpo reinterpretado en clave centroeuropea”

En la misiva, el eurodiputado comienza agradeciendo “el esfuerzo diario por alimentar a la honorable institución, tarea nada sencilla dada su diversidad”, pero admite su “sorpresa” ante la preparación servida bajo esa denominación. “Como gallego —y como demócrata— me veo en la obligación moral de señalar que el contenido del plato no guarda una relación reconocible con la receta original, ni por ingredientes, ni por aspecto, ni, me temo, por espíritu”, señala.

Tras aclarar que “no duda de la buena fe del cocinero”, añade que “llamar pulpo a la gallega a ese honorable intento culinario” supone “un ejercicio de imaginación comparable a llamar gaita a una vuvuzela o paseo campestre al Camino de Santiago”.

Vázquez explica que escribe “desde la retranca afectuosa” y plantea dos posibles soluciones: adaptar la receta a los ingredientes adecuados o cambiar el nombre del plato por otro “igualmente creativo, como ‘pulpo reinterpretado en clave centroeuropea’”.

A su juicio, cualquiera de estas opciones “evitaría futuros incidentes diplomáticos con esta comunidad del noroeste peninsular que tanto quiere a Europa y a su plato más emblemático”. En la posdata, el eurodiputado se ofrece “voluntario” para una “misión técnica de asesoramiento ‘á feira’”. “Por el bien común”, concluye.