El diputado de Vox en la Junta General del Principado de Asturias, Gonzalo Centeno, ha reiterado este miércoles que la actuación de la Administración en relación con el siniestro de la mina de Cerredo, en el que murieron cinco trabajadores y del que se cumple un año este 31 de marzo, estuvo marcada por “negligencia y connivencia”.
“Ha habido negligencia de la Administración del Principado y connivencia”, ha afirmado Centeno, quien ha insistido en que “desde el principio lo que eran indicios y sospechas se van convirtiendo en realidades con el simple apoyo del sentido común”.
El parlamentario ha explicado que, a su juicio, “bastaba con un estudio pormenorizado de la documentación, eso sí, deslavazada, mal entregada, mal clasificada, por la Administración” remitida a la comisión de investigación parlamentaria para poder alcanzar “conclusiones lógicas” que posteriormente habrían sido “ratificadas” por las declaraciones de los comparecientes.
En una rueda de prensa en Oviedo, Centeno ha señalado que las “últimas declaraciones de uno de los supervivientes indican que allí no se inspeccionaba nada, que se avisaba con antelación, que no se miraban datos objetivos que saltaban a la vista, como la falta de la ventilación”.
Al mismo tiempo, ha subrayado que los familiares de los supervivientes y de los damnificados han decidido interponer una demanda ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo “en la que se pide la responsabilidad patrimonial de la Administración en este asunto”.
El representante de Vox ha puesto en duda “por qué la Administración otorgó esos permisos” para la actividad en la mina, cuando “desde el 2018 Europa ha prohibido tanto la explotación como la comercialización de carbón”.
Centeno ha rememorado además que el presidente del Gobierno asturiano, el socialista Adrián Barbón, anunció tras el siniestro una investigación interna de la Inspección de Servicios sobre lo sucedido, de la que no se ha difundido información pese al tiempo transcurrido. Ha añadido que circula el rumor de que ese trabajo ya está finalizado. “Tal vez lo que pasa es que no gusta lo que está ahí escrito”, ha apuntado.
Este martes 31 de marzo se cumple un año del accidente en la mina de Cerredo, situada en el concejo asturiano de Degaña. Aquella mañana de lunes una explosión acabó con la vida de cinco mineros y dejó heridos a otros cuatro mientras realizaban labores de extracción de carbón. Todos ellos trabajaban para la empresa Blue Solving, que carecía de autorización para explotar ese recurso. El accidente sacudió profundamente a las cuencas mineras de Asturias y León.
El siniestro ha dado lugar a procedimientos judiciales por presunto homicidio imprudente contra los propietarios, a la creación de una comisión de investigación en la Junta General del Principado y a la dimisión de la entonces consejera de Industria, reabriendo el debate sobre la seguridad laboral y sobre la actividad efectiva en explotaciones mineras en proceso de cierre o reconversión.