La Xunta de Galicia ha activado para este lunes el aviso rojo por lluvias en el interior de la provincia de Pontevedra, una situación que ha obligado a suspender las clases y el transporte escolar durante toda la jornada en los centros educativos y escuelas infantiles de la zona. La decisión se enmarca en un episodio meteorológico de alto impacto que mantiene a Galicia bajo una combinación de alertas por lluvias intensas y temporales costeros.
Según ha informado la Xunta, también permanece activa la alerta naranja en amplias zonas del noroeste, sur y la comarca del Miño ourensano, mientras que todo el litoral gallego continúa bajo aviso por fuerte oleaje. El servicio de emergencias 112 ha recomendado activar los planes municipales de emergencia ante el riesgo de inundaciones y ha pedido extremar la precaución durante la vigencia del aviso rojo. Además, se han suspendido las actividades educativas al aire libre en varias zonas de la provincia de Ourense.
Carreteras cortadas
El temporal ha tenido impacto directo en la movilidad. Aunque la situación de las carreteras comienza a mejorar tras el paso de la borrasca Ingrid, todavía se registran cerca de un centenar de vías afectadas en todo el país, con decenas de tramos cerrados o con uso obligatorio de cadenas. En la red principal, se pide especial precaución en puntos de la A-6, en León, y de la A-52, en Ourense. La Agencia Estatal de Meteorología mantiene el nivel rojo por fenómenos costeros en Asturias, Cantabria y el País Vasco, donde se prevén olas de hasta diez metros.
En Asturias, el Gobierno autonómico ha enviado alertas masivas a la población de 21 municipios por el riesgo extremo en la costa y ha pedido limitar desplazamientos. La nieve sigue obligando al uso de cadenas en varios puertos de montaña, con algunos pasos cerrados al tráfico. Situaciones similares se viven en Aragón y Navarra, donde decenas de tramos de carretera presentan restricciones, especialmente en zonas del Pirineo.
El temporal, por todo el país
El temporal ha provocado también interrupciones en el transporte marítimo. En Cádiz, las conexiones por catamarán entre la capital y Rota y El Puerto de Santa María han sido suspendidas por el fuerte viento y el oleaje, activándose servicios alternativos por carretera. La Aemet mantiene avisos por lluvias y fenómenos costeros en el Estrecho y en zonas del interior como Grazalema, donde se esperan acumulaciones significativas de agua.
Los servicios de emergencia han tenido que intervenir en varios rescates durante el fin de semana. En Granada, la Guardia Civil evacuó en helicóptero a varias personas atrapadas por la nieve en el Parque Natural de la Sierra de Castril, entre ellas menores y un adulto con movilidad reducida. También se produjeron rescates en Ávila y Segovia, donde senderistas y conductores quedaron aislados por la nieve y el frío.
En Cataluña, Protección Civil mantiene activos los planes de emergencia por nieve y viento, con varios cortes en la red viaria y avisos por riesgo de aludes en zonas del Pirineo. El episodio meteorológico, que afecta a buena parte del país, sigue obligando a las autoridades a priorizar la seguridad y a pedir prudencia a la ciudadanía ante un inicio de semana marcado por condiciones extremas.
Finales de enero con nieve
La nieve seguirá marcando la última semana de enero, con cotas que oscilarán entre los 800 y los 1.000 metros en el tercio oriental, mientras que en el resto del país se situarán entre los 1.100 y los 1.500 metros. Las nevadas continuarán concentrándose en las zonas altas del Pirineo y la cordillera Cantábrica, así como en algunos sistemas montañosos del sur, manteniendo las complicaciones en áreas de montaña.
Las precipitaciones ganarán intensidad en el litoral cantábrico, el entorno del Estrecho y las sierras Béticas. También se esperan lluvias, aunque de menor entidad, en zonas montañosas del interior y, ya por la tarde, en puntos del sur de Castilla-La Mancha y Andalucía. En Baleares, el episodio vendrá acompañado de chubascos localmente fuertes, con posibilidad de tormentas y granizo aislado.
En cuanto a las temperaturas, la tendencia será al alza tanto en las mínimas como en las máximas, lo que reducirá la presencia de heladas, que quedarán limitadas de forma puntual a zonas de Castilla y León y Aragón. Un escenario que apunta a una ligera tregua térmica, aunque todavía con condiciones meteorológicas inestables en buena parte del territorio.