Abadía Retuerta, enclave enoturístico situado en plena ‘milla de oro’ de la Ribera del Duero, ha logrado la certificación B Corp, un distintivo que reconoce a las compañías que combinan la rentabilidad económica con un impacto positivo tangible en las personas, las comunidades y el medio ambiente, según ha comunicado la propia firma.
Este reconocimiento internacional respalda el modelo de negocio de Abadía Retuerta, centrado en la recuperación y conservación de un territorio y de un legado histórico, natural y cultural en el corazón del valle del Duero, con el objetivo de legarlo en mejores condiciones a las generaciones futuras mediante una gestión ética, eficiente y responsable.
El consejero delegado de Abadía Retuerta, Enrique Valero, se ha mostrado satisfecho con esta distinción. “Cada decisión nace del respeto por la tierra, las personas y el legado que construimos juntos. Un legado que recuperamos del pasado, convertimos en presente consciente y por el que preservamos un futuro. Siempre nos hemos considerado gestores de felicidad para nuestra comunidad, hoy celebramos alegremente un nuevo hito que refleja nuestro compromiso: somos empresa certificada B Corp”, ha señalado.
Situada en una finca de más de 700 hectáreas, Abadía Retuerta concibe el territorio como un ecosistema vivo. De ellas, 193 hectáreas de viñedo cuentan con certificación ecológica y se complementan con un huerto de 6.400 metros cuadrados en el que se cultivan más de 150 variedades de alimentos, base de una oferta gastronómica de kilómetro cero en sus restaurantes y estrechamente conectada con el entorno.
En los últimos años, la bodega ha impulsado la plantación de más de 65.000 árboles, incluyendo la reciente incorporación de seis hectáreas de frutales (almendros, cerezos, manzanos y perales) y 50 hectáreas de pino y encina. En la actualidad, 90 hectáreas están en proceso de transformación en un bosque, una iniciativa que permitirá reducir en un 55% el consumo total de agua de Abadía Retuerta. Asimismo, el 100% del agua que se utiliza en el hotel se depura y regenera para su posterior uso en el riego de las zonas ajardinadas.
En materia de energía, toda la electricidad consumida procede de fuentes renovables y, además, a lo largo de este año está prevista la puesta en marcha de una planta fotovoltaica que hará posible que el 45% del consumo energético sea de generación propia.
La apuesta por la sostenibilidad se extiende a la cadena de valor: más del 32% de los proveedores son de proximidad, lo que impulsa de forma directa el desarrollo económico de la comarca. La empresa también prioriza el empleo estable, con más del 80% de la plantilla de origen local, y mantiene una igualdad efectiva entre hombres y mujeres implantada con anterioridad a que fuera obligatoria en 2016.
La certificación, otorgada por la organización internacional B Lab Spain, se basa en la evaluación de más de 200 indicadores relacionados con gobernanza y propósito, acción climática, condiciones laborales justas, derechos humanos, economía circular, gestión ambiental, justicia, equidad, diversidad e inclusión, así como acción colectiva. Más de 8.000 empresas de 93 países forman parte de este movimiento global, si bien únicamente alrededor de un 3% de las compañías que inician el proceso de evaluación llegan a certificarse.
En este marco, Valero ha destacado que “convertirse en una empresa B Corp no ha sido una meta en sí misma, sino la reafirmación de un modelo de negocio profundamente integrado en nuestra forma de actuar”, concibiendo el impacto positivo como una manera natural de trabajar con propósito en el día a día.
Abadía Retuerta ha remarcado que entiende el lujo como “consciencia y legado”, demostrando que excelencia, rentabilidad y sostenibilidad pueden reforzarse mutuamente. “Ser B Corp es el reflejo de un compromiso de mejora continua, transparencia y responsabilidad. Para nosotros, el verdadero lujo está en devolver a la naturaleza y a la comunidad más de lo que tomamos prestado de ellas”, ha concluido Valero.