El Fondo para la Protección del Lobo Ibérico ha hecho público que el Ejecutivo cántabro podría estar detrás de la muerte de “entre 11 y 16” crías de lobo ibérico y ha avanzado que reclamará la suspensión “de forma inmediata” de la caza de esta especie en la comunidad autónoma.
Según han explicado los ecologistas en una nota, el fallecimiento de estos cachorros, sumado a los lobos ya abatidos, superaría “ampliamente” el cupo fijado por el propio Gobierno regional, establecido en 41 ejemplares.
La organización asegura haber tenido acceso a las necropsias de varias hembras abatidas por el Gobierno de Cantabria durante el año 2025. Tras revisar 14 informes, ha constatado que tres de las lobas habían parido recientemente o todavía estaban gestando a sus crías.
En uno de los documentos se detalla que una de las hembras “muestra la estructura mamaria compatible con un ejemplar reciente parido”; otro informe indica que “el útero contiene cuatro fetos”; y un tercer análisis recoge la presencia de “aproximadamente siete marcas en el cuello uterino compatibles con cachorros reciente paridos”.
Con estos datos, el Fondo calcula que “se trataría de once cachorros seguros y al menos unos cuatro o cinco probables, que “habrían muerto de forma colateral por la caza de sus madres, al no poder ser atendidos por estas o directamente por no haber podido llegar a nacer”, ha señalado la entidad en un comunicado.
De acuerdo con las cifras más recientes de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, en Cantabria se habrían eliminado 36 lobos: 30 mediante las extracciones autorizadas por el Gobierno y el resto a causa de episodios de furtivismo y atropellos.
Al añadir a ese balance la estimación de cachorros muertos, los conservacionistas denuncian que “el cupo se habría superado ya con creces, pudiendo llegar a unos 47 o 52 lobos frente a los 41 aprobados”.
Para el Fondo para la Protección del Lobo Ibérico, estas cifras resultan “absolutamente escandalosas” y “ponen de manifiesto la fijación por eliminar lobos que tiene el Gobierno de Cantabria”.
La asociación subraya que “lo más preocupante” es que “puede que estén causando un daño no evaluado e irreversible en la especie no solo a nivel regional, sino también sobre al conjunto de la población de la Cordillera Cantábrica y por ende al conjunto de la población ibérica”.
Por ello, el Fondo reclamará que se detenga “de forma inmediata” la caza del lobo en Cantabria —la resolución aprobada en abril del 2025 sigue en vigor hasta el 31 de julio de 2026— y analizará con su equipo jurídico si el hecho de sobrepasar el cupo “sin justificación” podría implicar algún tipo de responsabilidad para el Gobierno cántabro.