Agricultores catalanes alertan sobre el pacto UE-Mercosur: “Solo se beneficiarán grandes inversores”

El campo catalán se moviliza contra el pacto UE-Mercosur, que ven como una amenaza para sus explotaciones y un beneficio para grandes inversores.

4 minutos

Agricultores catalanes alertan sobre el pacto UE-Mercosur: “Solo se beneficiarán grandes inversores”

Agricultores catalanes alertan sobre el pacto UE-Mercosur: “Solo se beneficiarán grandes inversores”

Comenta

Publicado

4 minutos

Los agricultores catalanes, que se han movilizado este jueves y viernes en distintos puntos del territorio contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, expresan su temor por el impacto negativo que este pacto pueda tener sobre sus explotaciones y reprochan que los beneficios no repercutirán en el campo: “Solo se beneficiarán grandes inversores”.

Entre las críticas destaca la de Rafel Verdiell, productor de arroz con 100 hectáreas en el Delta de l'Ebre (Tarragona), que explica a Europa Press que la diferencia de regulaciones entre ambos bloques comerciales generará competencia desleal al facilitar la entrada de mercancías que no cumplen las estrictas normas medioambientales vigentes en Europa.

“Nos toman el pelo: se aprovechan de ellos porque son mano de obra barata y arruinan a los agricultores europeos. Este acuerdo nos afectará muy negativamente, no podemos competir contra esos países”, alerta el agricultor.

Informe de Acció sobre el impacto en Catalunya

El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, aprobado este viernes, no afectará por igual a todos los sectores estratégicos de la economía catalana: mientras que ramas como la automoción podrían ver aumentar sus exportaciones gracias a la rebaja de aranceles, el ámbito agroalimentario, incluido el arrocero, se perfila como uno de los más damnificados.

De acuerdo con el informe “Impactes econòmics de l'acord UE-Mercosur a Catalunya”, elaborado por Acció —la agencia para la competitividad de la empresa del Govern— a finales de 2024, Catalunya es la segunda comunidad autónoma española que más importa de Mercosur, con un 20,8% del total, solo por detrás de Andalucía.

Las compras catalanas a Mercosur se han disparado en las dos últimas décadas, con un incremento del 58% entre 2020 y 2023, concentrado sobre todo en productos agrícolas como habas, frutas, aceites, arroz o carne, que ya suponen el 70% del total importado.

El tratado entre ambas regiones, que implica una rebaja sustancial de los aranceles al comercio a ambos lados del Atlántico, intensificará la competencia y “puede perjudicar a aquellos productos agrícolas que Catalunya también exporta a la UE, como es el arroz o el vino”, alerta el documento.

Beneficios para grandes distribuidoras

El responsable del sector del arroz en Unió de Pagesos, Josep Antoni Vidal, también productor en el Delta de l'Ebre, sostiene en declaraciones a Europa Press que la verdadera finalidad del acuerdo es favorecer a las grandes cadenas de distribución.

Como ejemplo, cita la iniciativa “Todo excepto armas” promovida por la UE, que permite que todas las importaciones procedentes de países menos desarrollados entren sin aranceles —salvo el comercio de armas— con el objetivo de contribuir a su desarrollo.

“Uno de los países a quienes beneficiaba era Birmania, el actual Myanmar, uno de los exportadores de arroz de España, pero esta gente hoy continúa igual de pobre. En estos acuerdos no se beneficia la población local, sino las grandes distribuidoras”, asevera Vidal.

Riesgos para la carne porcina y el aceite

Según el informe de Acció, la llegada de productos de Mercosur, especialmente carne bovina, de ave y aceite de soja, podría funcionar como “sustitutivo” de la carne de cerdo y del aceite de oliva catalán, con un posible impacto negativo sobre las ventas exteriores de estos artículos.

El ganadero Rossend Saltiveri, titular de una explotación porcina en Ivars d'Urgell (Lleida), explica a Europa Press que las diferencias en las exigencias técnicas y sanitarias entre la UE y Mercosur serán un nuevo obstáculo para la comercialización de la carne de cerdo, ya afectada por la crisis de la peste porcina africana (PPA).

“Si quieren introducir producción en Europa, debería ser con las mismas condiciones que tenemos nosotros, que son mucho más exigentes en términos de bienestar animal o de prohibición de determinados fitosanitarios y productos”, ha reclamado.

Aunque Saltiveri admite que el porcino europeo no encara una amenaza tan inmediata como el vacuno, la avicultura o el arroz, advierte sobre el potencial exportador de Brasil: “Es un gran productor de carne de cerdo y lo será aún más. Es cierto que tiene una mayor necesidad de cubrir consumo interno, pero sus costes de producción y la exigencia de sus normativas son más bajos”.

División política en la UE y postura española

Pese a las protestas del campo, iniciadas de madrugada en Catalunya y replicadas en distintos puntos de Francia, Alemania o Grecia, los Estados miembro dieron el viernes su visto bueno a la firma del acuerdo gracias a la mayoría cualificada.

El respaldo europeo no fue unánime: Francia, Hungría, Polonia, Austria e Irlanda votaron en contra y Bélgica optó por la abstención, mientras que España se ha situado durante la negociación como uno de los defensores más firmes del pacto.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, sostuvo el jueves que “es un grave error ver Mercosur como una amenaza, porque es una gran oportunidad, pero también para el sector agroalimentario”.

Ordeig reclama “reglas claras” y igualdad

El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, afirmó este viernes, antes de reunirse con representantes de las protestas agrarias, que el sector primario catalán no debe temer por su competitividad frente a los países de Mercosur “si se hace con las reglas claras y con igualdad de oportunidades”.

Insistió en que no se pueden permitir importaciones de productos que no cumplan los mismos controles y limitaciones que se exigen a los europeos, y reclamó alcanzar una solución pactada con los agricultores para levantar los bloqueos en carreteras y accesos al Port de Tarragona, a fin de evitar “un perjuicio económico muy grande”.