Agricultores catalanes bloquean la AP-7 hasta Figueres en protesta contra el acuerdo con Mercosur

Los agricultores catalanes bloquean la AP-7 hasta Figueres y otras vías en protesta contra el acuerdo UE-Mercosur y la gestión de la fauna salvaje.

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Agricultores catalanes bloquean la AP-7 hasta Figueres en protesta contra el acuerdo con Mercosur

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Los agricultores catalanes han ampliado este jueves el bloqueo en la AP-7 hasta la altura de Figueres (Girona), provocando unos 18 kilómetros de retenciones, como gesto de apoyo a las protestas de los agricultores franceses, que han llamado a cerrar la frontera entre Francia y España mediante la A9 desde la pasada madrugada.

Hacia las 10.00 horas de este jueves, en Cataluña permanecían interrumpidas cuatro vías a causa de las movilizaciones: la AP-7 entre Figueres y Vilademuls (Girona); la N-II entre Bàscara y Pontós (Girona); la T-11 en Tarragona y un carril de la A-27 también en Tarragona, estas dos últimas en los accesos al Puerto de Tarragona, según ha detallado el Servei Català de Trànsit (SCT) en un mensaje en “X” recogido por Europa Press.

Las protestas del sector agrario se dirigen contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, la “mala” gestión de la fauna salvaje —que, a su juicio, amenaza las explotaciones agrícolas y la ganadería— y los recortes en la Política Agraria Común (PAC), según ha expuesto Revolta Pagesa —entidad convocante de los cortes en Cataluña— a través de sus redes sociales.

En territorio francés, los bloqueos se concentran en la A9 a la altura de Perpignan (Francia), principal enlace viario entre España y Francia conectado con la AP-7, donde se ha desplegado un cordón de la Gendarmería francesa para impedir el paso de camiones por la autopista.

Reivindicaciones y nuevas acciones de protesta

A lo largo de la jornada, Revolta Pagesa tiene previstas nuevas acciones en distintos puntos de Cataluña, entre ellos el Puerto de Tarragona; la N-230 a su paso por Les Bordes (Lleida); el Coll d'Ares (Girona); una concentración transfronteriza con el campesinado del Vallespir (Francia), así como cortes en la A-2 a la altura de Fondarella (Lleida).

“Hoy es el campo. Mañana puede ser cualquier otro sector. La soberanía y la seguridad alimentaria no se negocian”, subrayan desde la organización.

Entre sus principales demandas, una parte del sector reclama reforzar la soberanía y la seguridad alimentaria, impulsar el consumo de producto de proximidad, garantizar protocolos sanitarios equitativos, una administración “responsable” y una política eficaz de control y gestión de la fauna salvaje.